Por Lidia Ferrari (*)

 

 

¿Es que la gente se está volviendo fascista? ¿ O es que una forma de fascismo puede transformarse en discurso dominante? ¿No es que el lenguaje preexiste al sujeto? Si ciertas coordenadas acerca de lo que se puede pensar y hacer se modifican, ¿por qué no se han de modificar lo que dicen los sujetos que escuchan y practican estos discursos dominantes? Si cada uno mira a aquellos que abrazan con fuerza discursos racistas y xenófobos, esos que tiene cerca, quizá no veamos a los peligrosos que tenemos en mente sino a unos humildes sujetos que repiten como loros frases agresivas y llenas de odio.

Por Eduardo Luis Aguirre


Más que ser abogado, a mí lo que me impulsó es la búsqueda que hoy mantengo de encontrar lo justo y lo bello (Vicente Zito Lema).

De hecho, la Ley produce la ira; en cambio, donde no hay Ley no hay transgresión (San Pablo. Carta a los romanos).

Como acontece de ordinario con los grandes procesos de aculturación y deculturación, nos ha de resultar difícil especificar con precisión histórica y cronológica cuándo fue que los Derechos Humanos, una categoría política, una bandera de lucha que obtuviera en nuestro país resultados sin precedentes a nivel mundial, se convirtieron por cuerda separada en un mantra de reproducción de las coordenadas del capital.

Por Ignacio Castro Rey

 

 

Fallecido este pasado verano, Jean-Luc Nancy es uno de los filósofo que más han agitado en las últimas décadas las aguas del ansioso bienestar occidental. Desaparecidos hace tiempo Foucault y Deleuze, Lacan y Debord, Nancy es de los pocos -junto con Agamben y Badiou- que han logrado conectar con el eco de las grandes preguntas del siglo anterior. Estamos ante otra herencia de Heidegger y Bataille, de Blanchot. En perpetua discusión con la actualidad de Derrida, Lacoue-Labarthe y Roberto Esposito, el autor de La comunidad desobrada (1987), Ser singular plural (1996) y El ‘hay’ de la relación sexual (2001) no ha cesado de intervenir en los grandes debates filosóficos y políticos europeos.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

 

 

Algunos hacen como si nada hubiera pasado, imaginan un paréntesis, una pausa, un presente continuo. Muchos otros siguen con los dientes apretados, luchando rabiosamente por la diaria, asediados por las faltas. Otros, quizás sin tenerlo claro, reinician un tiempo de reconfiguración de sus lazos sociales. Aunque sea, con los más cercanos y por eso imprescindibles para permanecer con vida.

Por Diego Mauro (*)

 

Desde su llegada al papado en 2013, Francisco no deja de estar en el centro del candelero, suscitando fuertes controversias tanto dentro como fuera del mundo católico. Las disputas han llegado a adquirir cierto dramatismo cuando el propio Francisco reconoció que muchos deseaban que no superara su reciente operación y se preparaban para un futuro cónclave.

Por Eduardo Luis Aguirre


Era esperable. Cada año que trascurre, después de más de cinco siglos de acontecido el encuentro de civilizaciones más importantes de la historia, se profundizan radicalmente dos miradas extremas sobre el 12 de octubre que oscilan entre el genocidio y la leyenda negra. Esa polarización es la mejor manera de dejar de lado en cualquier análisis las enormes complejidades y singularidades que se derivaron de un hecho que cambió para siempre la ecuación del mundo.

Por Lidia Ferrari (*)

 

 

Es difícil comentar los episodios de violencia en Roma si no se quiere dejar de decir ciertas cosas. En Roma hubo una movilización de más de diez mil personas que se manifestaron contra el Green Pass, con episodios de violencia contra la policía y una sede del sindicato italiano. Estas manifestaciones se disparan a partir del certificado que se exige para poder entrar a restorantes, cines, museos y ahora, para poder ir a trabajar.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

Un nuevo fantasma recurre el mundo asolado por la peste y la catástrofe neoliberal. Las ultraderechas han colonizado a los partidos liberales históricos y los han empujado a un abismo del que les resultará muy difícil (cuando no imposible) volver. Para ello han debido subordinarse a proclamas incendiarias que se sostienen en base a la enunciación y la amenaza de la cancelación violenta de derechos futuros.