Por Eduardo Luis Aguirre

El matizado belicismo que han demostrado los países de Europa Occidental con relación a la guerra en Ucrania no deja de llamar la atención. Hasta algunas formaciones progresistas se han alineado en una postura claramente rusofóbica o han recobrado el pragmatismo de los partidos comunistas europeos durante la guerra fría para justificar una inexplicable animadversión contra Moscú. Esa propensión incluye desde el envío de ingente cantidad de armas, pertrechos y tecnología hasta la intervención de grupos armados, militares o paramilitares. Curiosa desmemoria de un continente que ha soportado dos guerras mundiales en su geografía y una alteración volátil de su mapa político durante el siglo pasado.

Por Eduardo Luis Aguirre



Los años que signaron el esplendor y la debacle de Portugal y España en su relación con los territorios de ultramar muestran algunas similitudes, pero también permiten advertir diferencias ostensibles. Una vez firmado el Tratado de Tordesillas (Valladolid) en 1494 entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla y Juan III, se saldan las disputas esenciales sobre los territorios “descubiertos” en el Nuevo Mundo después de un año de arduas tratativas y hasta la posibilidad concreta de llegar a un enfrentamiento militar entre ambas potencias al momento de dividir los nuevos territorios.

Por Eduardo Luis Aguirre



Los países más poderosos de Europa y los dirigentes más encumbrados de Estados Unidos, casi al unísono, han hecho pública su tesis en el sentido de que Ucrania tendría derecho a atacar los territorios rusos desde donde proviene el machacar mortífero de la artillería enemiga. El ataque que estimulan Francia, Alemania y el Reino Unido, debería hacerse con el armamento que la propia OTAN le provee al gobierno de Zelenki, el curioso gobernante que se mantiene en el poder sostenido por el Maidán mientras su país afronta la más lastimosa crisis demográfica de las últimas décadas.

Por Eduardo Luis Aguirre


La introducción del Tratado de Guadalupe Hidalgo, celebrado entre Estados Unidos y México refleja la retórica canalla que imponen los vencedores: “Los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, animados de un sincero deseo de poner término a las calamidades de la guerra que desgraciadamente existe entre ambas Repúblicas, y de establecer sobre bases sólidas relaciones de paz y de buena amistad, que procuren recíprocas ventajas a los ciudadanos de uno y otro país, y afiancen la concordia, armonía y mutua seguridad en que deben vivir, como buenos vecinos, los dos pueblos; han nombrado a este efecto a sus respectivos plenipotenciarios […] quienes […] han ajustado, convenido y firmado el siguiente Tratado de paz, amistad, límites y arreglo definitivo entre la República mexicana y los Estados Unidos de América.”

Por Eduardo Luis Aguirre



Este año se conmemoró medio siglo de la singular revolución que cambió la historia de Portugal. Más precisamente, el 25 de abril de 1974, en la madrugada de una Lisboa abarrotada obreros, y jóvenes, aconteció la revuelta popular que depuso a la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar, la más prolongada que se recuerde en el viejo continente. Duró 48 años.

Por Eduardo Luis Aguirre



Se dice, y se escribe (*), que Milei llegó a España sin una agenda oficial. Error. En la presentación de su libro y el acercamiento incondicional con VOX el presidente argentino se exhibe como el primer mandatario que, siguiendo a pie juntillas los lineamientos ideológicos de los extremos, está llevando a cabo un experimento libertario desde el gobierno de un país clave para España.

Por Eduardo Luis Aguirre


Hoy comienzan las elecciones en la India. Están habilitados para votar más de 960 millones de habitantes en comicios de formato singular que van a durar 44 días. El país encarna la mayor democracia del mundo y, a diferencia de lo que suele acontecer en occidente, se espera un incremento del número de ciudadanos que acudan a las urnas.

Por Eduardo Luis Aguirre



La sobreactuación de menor calado que han hecho el presidente Milei y la Cancillería argentina comienzan a proporcionarnos las devoluciones de esas torpezas estrafalarias. Justo en momentos en que el presidente se aprestaba en otro episodio vergonzante a volar un avión de guerra F16, los insumos militares de segunda mano que actualmente posee casi como material de descarte la fuerza aérea danesa y son -como era dable esperar- de fabricación estadounidense, estalló otra esperable crisis en Medio Oriente. La réplica que -en su dogmática concepción estratégica- ideó Irán contra Israel por el ataque criminal que el gobierno cada vez más acorralado de Netanyahu perpetrara con antelación contra funcionarios persas en Damasco.