Por Eduardo Luis Aguirre

 

 

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo ((Wittgenstein)

El lenguaje es la casa del Ser (Heidegger)

La verdadera situación problemática que depara el "lenguaje jurídico" no es su complejidad, sino su incapacidad para asumirse a sí mismo como formando parte de un conjunto sistémico de signos mediante los cuales los seres humanos se comunican. La invocada lejanía con los justiciables no radica en el difícil acceso que plantean sus pretendidos giros, sino en el dogmático encapsulamiento de un pensamiento que no logra conjugarse con otros saberes en la tarea ímproba de la comunicación, como consecuencia de la pobreza intrínseca de los razonamientos del emisor.

Por Eduardo Luis Aguirre

 



Las batallas de Caseros y Pavón produjeron dos consecuencias que sellaron la suerte futura de la Argentina. Buenos Aires promovió la libre navegación de los ríos interiores, lo que significó lisa y llanamente la habilitación del ingreso de las mercancías británicas que destruirían las incipientes industrias criollas del interior, y la apropiación de hecho del puerto estratégico.

Por Eduardo Luis Aguirre

 



No es punto carente de importancia la elección de los ministros, que será buena o mala la cordura del príncipe” (118)

Política florentina del siglo XVI. Una pluma se retiraba a diario hacia una lúgubre taberna de mala muerte, y desde esa catacumba – a la que llegaba cruzando un túnel oscuro que unía su casa (imagen) con el tugurio- escribía su obra cumbre.

Por Eduardo Luis Aguirre

La postura que los seres humanos asumen frente a un hecho cultural siempre implica una definición política. La actitud que adoptamos respecto del lenguaje, la técnica, el arte, la filosofía, el pensamiento, la ética, los sistemas de creencias, los sentimientos, la justicia, el derecho y todas las demás herramientas mediante las que se han producido los cambios históricos en el mundo constituyen inexorables definiciones ideológicas.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

 


“Cada hombre traza gruesamente su propia, humilde e inconclusa épica. Sea que la misma se enrosque como una hiedra a la mezquindad de lo propio o, por el contrario, que la potencia, la voluntad, la fugacidad de la vida, se convierta en la militancia fatalmente inconclusa y utópica que aspira a transformar una parte microfísica de la realidad colectiva” (del libro “Filosofía y desierto”, que la semana entrante ya estaría con nosotros).

Por Ignacio Castro Rey (*)



 

Ayer hablé con un amigo que está en tránsito. Sentí en Antonio, ahora Pilar, lo mismo de siempre, el mismo humor amargo, similar sufrimiento y hasta parecido timbre de voz, aunque afinado "en femenino" por la ingestión de hormonas. Si todo va bien, y es de desear que así sea, Pilar ha alcanzado una nueva y cálida comunidad humana. Será pronto el ser humano de siempre, con semejantes dudas, parecida angustia y similar humor, entre jovial y negro. Algún día morirá, como todos nosotros. Es un deber moral amar su eternidad mortal, su modo de ser, su manera manantial.

Por Eduardo Luis Aguirre

Aún en tiempos de luchas defensivas, de una injusticia social que nos sume en un dolor pesado, de frustraciones, pandemias, guerra, hambre y exclusión, de desorientación y debilitamiento de las identidades políticas históricas, de un avance brutal del conservadurismo más duro, existe todavía un insumo cultural que sobrevive únicamente en el campo popular.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

"La única sede del ejercicio del poder es el pueblo" (Enrique Dussel).

El avance imparable del capital, su capacidad para colonizar las almas y las consecuencias del dominio de la técnica generan la sensación generalizada de que todo está perdido y nadie puede ponerle fin a una odisea acelerada de siete siglos de disciplinamiento y control.