El Ser nacional, la poesía, la filosofía y la política
Por Eduardo Luis Aguirre
 
 
El hombre sabe dónde construir su casa, y el animal su guarida, mas el alma ingenua de los héroes no sabe adónde ir” “Quién alteró primero Los lazos de amor para convertirlos en yugo” (Hölderlin, El Rin) La lucha de clases como motor de la historia está más viva que nunca. Probablemente lo estará siempre como categoría política, porque as sociedades evolucionan a través de los conflictos. No obstante, en aquellos márgenes en el que los pueblos saben que sólo sobrevendrán más sufrimientos, la información fidedigna del horror probable habilita la novedosa realidad teórica de oponernos a la disolución lisa y llana de un frente patriótico escarnecido, ultrajado, colonizado.

Por Eduardo Luis Aguirre (*)

 


El mundo de la transmodernidad exhibe varias peculiaridades. Una de ellas es que nos enteramos en tiempo real de los acontecimientos que suceden en cualquier lugar del planeta. Esos hechos nos atraviesan, nos implican, nos comprometen.

Por Eduardo Luis Aguirre

La socialdemocracia no representa un futuro ideal, ni siquiera representa el pasado ideal. Pero entre las opciones disponibles hoy, es mejor que cualquier otra que tengamos a mano".

Por Jorge Alemán (*)

El capitalismo en su actual tiempo de concentración se propone subsumir todo en la lógica de sus operaciones megaconectadas.

Por Eduardo Luis Aguirre

La irrupción relativamente reciente de Podemos provocó una verdadera conmoción en el escenario político español.

Por Jorge Alemán

Cuando leo a diversos autores que describen con todo rigor las distintas mutaciones “antropológicas” desencadenadas por el capitalismo digital, financiero, algorítmico e hiperconectado, siempre surge en mí, la misma reserva que procede de lo que denomino “izquierda lacaniana”.

Por Eduardo Luis Aguirre

La implosión de la antigua Unión Soviética, el colapso de las burocracias socialistas y la caída emblemática del Muro de Berlín aseguraron la primacía del capitalismo neoliberal en el mundo. Sus consecuencias en materia de política internacional son por todos conocidas.

El hombre, digno, relata su calvario.
Detalla la barbarie de la sinrazón criminal y absurda.