El Tío (y Chejov)
Por Eduardo Luis Aguirre
 
El Tío la tiene clara. Fue un articulador simbólico y un conductor vigente de una familia singular en tiempos desoladores. Conoce de las luchas, de las victorias y también de las derrotas más intensas. Fue capaz de entregar de sí lo mejor para mantener en unidad esa diversidad donde conviven desde un mozo y una nodriza hasta un terrateniente arruinado y su propia madre. Reconoce al pie de la letra los laberintos recorridos por esa comunidad estragada por vicisitudes difícilmente reversibles, entre las que no faltan los vicios, los errores y las elecciones que no parecen guardar relación con la profundidad del drama común.

Por Yohanka León del Río

"La nueva experiencia de sueño se instaura en la misma medida en que la historia no se inmoviliza, no muere." Paulo Freire


El sistema no crea un sentido común, sino manufactura un consenso, dice Noam Chomsky, expresando con ello que lo empaqueta y embala como valor de cambio. Este "sentido común" así elaborado se impone en el conducto del consumo indiscriminado a través de los mass media sustentados por la totalidad de la más alta tecnología de la información y la comunicación.

Veinte años no es nada. El martirio afgano y una nueva masacre producida por Estados Unidos y sus aliados. El final anunciado de una nueva intervención que solamente causa destrucción y muerte durante 20 años.

Las imágenes estremecedoras, la idea de democracia en clave neoliberal, el drama de las mujeres y la responsabilidad de occidente. Una nueva evidencias de la existencia de un sistema de control global punitivo. Las nuevas guerras y la policización y militarización de los sistemas de creencias alternativos. La irrupción talibán en Kabul, consumada en apenas una semana y los nuevos interlocutores internacionales emergentes en Afganistán.

Por Eduardo Luis Aguirre

Después de 20 años, los talibanes volvieron a asumir el control de Kabul, la capital afgana. El ex presidente  Ashraf Ghani renunció a su cargo y abandonó el convulsionado país asiático mientras el ministro del interior interino Abdul Sattar Mirzakwal prometía que la transición sería pacífica y se garantizaría la vida y la seguridad de los ciudadanos. Al mismo tiempo, el funcionario decretaba el toque de queda en una ciudad aterrorizada por el retorno de sectores radicalizados al poder y el Consejo de Seguridad de la ONU convocaba a una reunión urgente de sus miembros para analizar un contexto de máxima sensibilidad. 

Por Ignacio Castro Rey


No. La Tierra no puede escoger (…) Pero después se venga. C. Lispector



Pensadores tan distintos como Giorgio Agamben, Stefania Consigliere y Cristina Zavaroni, Julien Coupat, Marcello Tari, Franco Berardi “Bifo”, Santiago L. Petit, Silvio Ros o Vicente Barbarroja, organizan en este volumen algo más que unos “fragmentos en torno al encuentro, la furia y el éxodo” (La pandemia  de lo apenas vivo, Núm. 0, mayo 2021). Datos médicos aparte, es indudable que la pandemia de estos últimos meses ha sido también un laboratorio de obediencia al poder, dándole una seria vuelta de silicio a los dispositivos psíquicos y sociales de nuestro sometimiento.

Por Liliana Ottaviano

En el mes de junio comenzamos nuestro ciclo de cuatro conversaciones al que denominamos Huelén, palabra que en mapudungun remite a la melancolía, tristeza o dolor. Así, Huelén fue pensado como un espacio para reunirnos a conversar sobre los tiempos que vivimos.

A propósito de estas conversaciones y también como efecto de las mismas fui profundizando algunas lecturas, particularmente desde la noción de “izquierda lacaniana” que nos propone Jorge Alemán.

Nada parece indicar que el capitalismo en su torsión más cruenta, el neoliberalismo, se vea afectado por el desastre económico, político, social y sanitario generado por la pandemia.

Por Eduardo Luis Aguirre

El predominio mundial del neoliberalismo y la inexistencia de ideologías políticas alternativas robustas y consistentes parecen caracterizar los albores del tercer milenio. En ese contexto inédito de agobio, la pregunta sobre los márgenes de acción para intentar políticas nacionales y populares indóciles a los mandatos unidireccionales del capitalismo financiero surge de manera inexorable y prioritaria.

Por Eduardo Luis Aguirre

Una buena parte de nuestra generación recibió una influencia intelectual, directa o indirecta, de lo que podríamos denominar el pensamiento crítico, que reconocía a su vez una matriz ideológica irradiada desde el corazón mismo del pensamiento marxista.