"Será por lo que viene o todo lo anterior"
Eduardo Luis Aguirre analizó en la edición sabatina de "Multitud" la situación en Cuba. Lo que queda en pie de una Revolución que fue la referencia política obligada de los proyectos emancipatorios americanos durante décadas. Educación y sistema de salud. Las debilidades objetivas que imponen el bloqueo y las límites materiales para el desarrollo de sus fuerzas productivas. Una experiencia cualitativa en tiempo real. Percepciones, intuiciones y sensaciones de los cubanos, un trabajo etnográfico que abarcó distintas regiones del país. Las privaciones y la perspectiva de futuro. La idea de cambio, el socialismo y las protestas sociales. El acotamiento singular de las exportaciones, la situación económica y social. La influencia del turismo  y de un mercado negro creciente. Épica de la resistencia.

Por Eduardo Luis Aguirre y María Liliana Ottaviano.

Como intentamos expresar a través de distintas entregas, existen múltiples dimensiones, una infinita cantidad de lugares, miradas y perspectivas desde la que puede ser analizada la pandemia y su incidencia social, presente y futura.

En ese marco, queremos destacar un significante que se repite, se entremezcla, se tramita y circula como una suerte de estado natural sobrevenido durante los días de cuarentena. El aburrimiento, el tedio que se deriva o sobreviene como consecuencia del encierro prolongado.

Por María Liliana Ottaviano y Eduardo Luis Aguirre

Hace pocos días ensayábamos una reflexión sobre lo que podría sobrevenir en nuestro país una vez que se superara la preocupante incidencia del coronavirus. En ese artículo (“El día después”) nos planteábamos la necesidad de fortalecer lo Común, lo solidario, lo colectivo frente a lo grave. Imaginábamos, en algunos de sus párrafos, un ensanchamiento y a la vez una recuperación del concepto ancestral de comunidad, de la democratización de un sentí/pensar amoroso fortalecido en la adversidad, y nos representábamos a esta última como un combustible capaz de hermanarnos, quizás definitivamente, en nuestra condición humana y nuestra convivencia futura. Una esperanzada pulsión de vida atravesaba algunos de esos tramos.

Por Eduardo Luis Aguirre y María Liliana Ottaviano

Día llegará en que Argentina y el mundo habrán de superar el asedio pandémico. Mientras el país se prepara para afrontar días decisivos, la rutina de la cuarentena nos concita a pensar. En este caso, a asumir el ejercicio infrecuente de pensar en lo grave, que -para Heidegger- es justamente lo gravísimo de nuestra época (1).

 

Por María Liliana Ottaviano

Un evento se consolida como disruptivo cuando desorganiza, desestructura o provoca discontinuidad. La desorganización y lo que ocurra con ella no le pertenecen al evento sino que dependen del sujeto que lo vive” (1).

Por Eduardo Luis Aguirre

El ser humano, contrariamente a lo que a veces se intuye, siempre fue Comunidad.
Por el contrario, la individualidad es una creación del Medioevo europeo que se consolidó con la posibilidad de acceder por primera vez a la lectura de libros en voz baja. Es interior, dramática y profunda. Es espléndidamente rica, reflexiva, inspiradora.

Por Lidia Ferrari (*)

Interesante la situación con el Corona Virus en Italia para pensar la dialéctica causa-efecto.
¿Hay más afectados por el Corona Virus en Italia que en otros países y por eso está en el centro de la información? ¿O Italia desde un inicio buscó a los ‘coronados’, los encontró e informó la situación? No lo sabemos. Lo que es cierto es que estamos en cuarentena.

Por Eduardo Luis Aguirre

"La venganza no es menos vanidosa y ridícula que el perdón" retrataba Jorge Luis Borges en Episodio del enemigo. La misma y exquisita lógica utiliza en Caín y Abel: "A la luz de las llamas, Caín advirtió en la frente de Abel la marca de la piedra y dejó caer el pan que estaba por llevarse a la boca y pidió que le fuera perdonado su crimen.