Notas sobre una transfilia inducida
Por Ignacio Castro Rey (*)
 
Ayer hablé con un amigo que está en tránsito. Sentí en Antonio, ahora Pilar, lo mismo de siempre, el mismo humor amargo, similar sufrimiento y hasta parecido timbre de voz, aunque afinado "en femenino" por la ingestión de hormonas. Si todo va bien, y es de desear que así sea, Pilar ha alcanzado una nueva y cálida comunidad humana. Será pronto el ser humano de siempre, con semejantes dudas, parecida angustia y similar humor, entre jovial y negro. Algún día morirá, como todos nosotros. Es un deber moral amar su eternidad mortal, su modo de ser, su manera manantial.

Por Eduardo Luis Aguirre
 
Como ocurrió siempre, y se hizo más visible desde el 11 de septiembre de 2001, los atentados terroristas terminaron contribuyendo a una profundización de la fascistización de las relaciones internacionales. A la consolidación de un estado de excepción en todo el mundo.

Por Eduardo Luis Aguirre
 
Y al que apetezca la gloria debe despedirse a tiempo del honor y dominar el arte difícil de irse en el momento oportuno ( F. Nietzsche)
 
Almas espectrales. Que deambulan desorientadas entre la opacidad de las lógicas infranqueables del dogmatismo y el positivismo, nuestros fetiches extremos. Que, en el fondo, seguimos pensando que el derecho puede ser neutral  e independiente de las ideologías y las relaciones de fuerzas políticas.

Por Eduardo Luis Aguirre

Algunas retóricas, esperablemente edulcoradas y actualizadas, enmascaran detrás del concepto de las neurociencias -y la “meritocracia”- un nuevo embate del positivismo neospenceriano de matriz postmoderna.

Herbert Spencer (imagen), vale aclararlo, fue un referente trascendental del positivismo sociológico decimonónico, que acuñaba un concepto organicista y racista de las sociedades, en las que, pontificaba, supervivirían únicamente los más aptos. Ese positivismo caló fuerte en América Latina, y muy especialmente en la Argentina, que contó con exponentes notables como José Ingenieros, José Peco, Juan B. Justo y otros cultores que influyeron decisivamente en la articulación de un discurso causalista y determinista cuya hegemonía se extendió durante décadas (1).

Por Eduardo Luis Aguirre


Fue un verdadero honor participar del excelente I Congreso Internacional de Victimología en Homenaje al querido Profesor Juan Carlos Domínguez Lostaló como miembro del Comité Científico del mismo y como disertante en el Simposio por Invitación “Genocidio y Derechos Humanos: intervención de instancias internacionales en regiones de conflicto”, compartiendo palestra junto a  Ticciana Palumbo. Lic. en Psicología. de la Corte Penal Internacional de La Haya, Países Bajos,· Unidad de Víctimas y Testigos (VWU - Victims and Witness Unit);  Alejandra Slutzky. Consultora en ámbito de Derechos Humanos en regiones de post· conflicto y justicia transicional. Diputada por el Partido Socialista de Holanda(2001-2003).

Un merecido y memorioso reconocimiento a este emblemático docente y amigo, quien allá lejos y hace tiempo me invitara a intervenir en algunas de sus multitudinarias clases en la Facultad de Psicología de la UNLP. Un homenaje a Juan Carlos, en semejante encuentro, se asemeja en lo que el sistema cosmogónico de los antiguos pueblos originarios podría ser asumido como un hecho ordenador de la vida cotidiana, una restauración del equilibrio comunitario, que es bueno, muy bueno, que se propicie desde la propia Academia.
Más info de este extraordinario encuentro en http://www.psico.unlp.edu.ar/victimologia

 

Por María Liliana Ottaviano (*)


“El otro ya ha sido suficientemente masacrado. Ignorado. Silenciado.

Asimilado. Industrializado. Globalizado. Cibernetizado. Protegido
Envuelto. Excluido. Expulsado. Incluido. Integrado. Y vuelto a asesinar.

Por Eduardo Luis Aguirre

Este texto constituye un renovado impulso de plantear continuas rupturas con las categorías eurocéntricas que en muchos campos del saber académico nos impiden pensar en lo que nos ha sido vedado pensar como consecuencia de un proceso de colonización cultural y epistemológico que duró siglos. La filosofía no es una excepción, y mucho menos cuando se trata de analizar la visión del mundo de los pueblos originarios de América Latina. 

Por Eduardo Luis Aguirre

El mundo está en guerra, no guerra de religiones, es una guerra de intereses, por los recursos naturales, guerra por el dominio de los pueblos. Alguno puede pensar que estoy hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones queremos la paz. La guerra la quieren otros. ¿Entendido? (Papa Francisco)

 

Hecho en La Pampa por Jean Phillippe