Por Lidia Ferrari 

Sitúo una paradoja epocal en este momento donde las mujeres pueden definir mejor qué es lo que están dispuestas a aceptar o negar en el avance masculino para el encuentro sexual, con la iniciación sexual en los jóvenes y niños expuestos a películas, videos, situaciones en los cuales se enseñorea el sadismo y la violencia. Maltrato y crueldad que también se encuentran a la orden del día en el actual sistema político neoliberal que orienta los intercambios en la comunidad hacia la denigración, la segregación y el odio al otro.  Si bien el sadismo en las relaciones sexuales forma parte de una sexualidad de rasgo incurable y perverso, como lo muestra el psicoanálisis en la narrativa de la degradación de la vida erótica, en la actualidad, el acceso directo y masivo a una sexualidad extrema y violenta que tienen niños y jóvenes, plantea una contradicción con aquella lucha que están llevando adelante las mujeres que les son contemporáneas.

Fragmento del capítulo  "Artemisia: ¿mujer artista o mujer violada?" de mi libro 'Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo'. Letra Viva, 2019.

Pintura: Artemisia Gentileschi (1610) Susana y los viejos