Por Lidia Ferrari
Así como la escritura y su publicación disminuyeron la potencia de la transmisión oral que imponía un minucioso ejercicio a la memoria, cuando llega Google, que supuestamente aloja "todo" el saber, la memoria se debilita aún más pues hay la idea de que todo está al alcance de la mano y no se la ejercita. Con la llegada de la IA Generativa, se produce una pérdida mucho más problemática. Ya no precisamos pensar ni escribir. Alguien lo hace por nosotros. No solamente no recordamos lo que hemos leído y lo vamos a buscar en internet, sino que no precisamos leer, estudiar y, como consecuencia, pensar. Cuando se nos presenta alguna interrogación tenemos quien responda, asocie, escriba, articule por nosotros. No sólo no importa la cultura que nos circunda sino que creemos no necesitarla. Nos vaciamos de saberes y, sobre todo, del ejercicio del pensamiento. Algo piensa por nosotros.