Por Eduardo Luis Aguirre



Se dice, y se escribe (*), que Milei llegó a España sin una agenda oficial. Error. En la presentación de su libro y el acercamiento incondicional con VOX el presidente argentino se exhibe como el primer mandatario que, siguiendo a pie juntillas los lineamientos ideológicos de los extremos, está llevando a cabo un experimento libertario desde el gobierno de un país clave para España. Con su asistencia a este encuentro anual, al que llega como único representante oficial extracontinental, Milei pasa a tallar entre los líderes de una masa crítica reaccionaria que incluye a Víctor Orban, Giorgia Meloni, el luso André Ventura, líder del espacio Limpar Portugal («limpiar Portugal»), el banquero polaco Mateusz Morawiecki, quien fuera primer ministro de su país hasta el año 2023 y la francesa Marie Le Pen, entre otros. El Congreso de la denominada ultraderecha europea es una demostración de fuerza de cara al próximo encuentro del Parlamento Europeo, a celebrarse en la primera semana de junio próximo. Una visita oficial o visita de Estado es aquella en la que un miembro de la administración, el gobierno o la Jefatura de un Estado emprende un viaje en su calidad de representante de dicho Estado. Está claro que la visita no solamente incluye la presentación de su controvertido libro ni consistió en recibir los halagos del histórico profesor libertario de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Jesús Huerta de Soto, quien reclama, al igual que Daniel Scioli, un reconocimiento mundial para el argentino. Llega desde el sur, desde un país excéntrico, a un espacio donde no llegó ningún otro mandatario latinoamericano, ni siquiera Bolsonaro. Sólo estará presente el inquietante chileno Claudio Katz, el que considera a la Argentina como el laboratorio mundial contra el liberalismo. El cónclave, que se realiza anualmente, se venía llamando Viva VOX. En 2024, se denominó EUROPA VIVA. Hay una pléyade de pesados derechistas que se preparan para dar pelea en Europa y que estrechan vínculos con las derechas extremas iberoamercianas. La elección de Milei no fue frívola, ni careció de un objetivo finamente calculado. Es consciente que su prédica, encarnada por un presidente en ejercicio, presagia el corrimiento de discursos, de retóricas y lógicas tendientes a debilitar las democracias clásicas, al menos como las hemos conocido hasta ahora. Sus actos de gobierno no hacen más que corroborar esta conjetura.

Comprendo que siempre es más fácil el consignismo o la diatriba, pero es la verdad la que no tiene remedio.



(*) https://www.radiokermes.com/noticias/21855-milei-llego-a-espana-para-participar-de-un-acto-de-la-ultraderecha

Imagen de La Nación +