Por Lidia Ferrari
Trumpstein confesó sorpresa por la respuesta de Irán. País que había advertido a la ONU que si era atacada se iba a defender. Lo que pasa es que estas entidades Trumyahustein pretenden un universo de débiles a quien dominar. O los encuentran o los fabrican, con bloqueos, con sanciones, para estrangular a quienes pretenden no someterse a la ley del más fuerte. Les ha ido de ese modo hasta ahora. Fuertes con los débiles. Compatible con el goce de depredadores, supremacistas, p3d3rastas. El goce de humillar, v1olar, escarnecer al vulnerable, al indefenso, al menor de edad. No calculan que hay un mundo allí afuera que puede ser fuerte y que no se someta, como lo hacen sus socios de Europa o países del Golfo. Su fortaleza es proporcional a la fragilidad que crean. Cuando se encuentran con quienes no se reducen ni se someten, ¡oh!, ¡sorpresa! Esta gu3rr4 está abriendo una puerta que no se podía abrir, la de una respuesta contundente contra la ley del más fuerte. El “único país democrático” de medio oriente creía que era imbatible, inexpungable, que Dios lo iba a proteger de drones y m1s1les. Lo hizo creer y se lo creyó mientras debilitaba desde décadas a sus vecinos con un g3n0c1d1o transmitido en vivo y en directo. Fuertes con los débiles. Eso lo saben hacer muy bien. Se han creído que el mundo está hecho de dos tipos de seres, los potentes supremacistas megaricos o gente esclavizada, débil o vasalla. No conciben que exista un mundo diferente a esta distribución perversa y desigual. Que se sorprendan. Que se sigan sorprendiendo.
Fuertes con los débiles
- Detalles