• Racionalismo y romanticismo: literatura y colonialidad

    Racionalismo y romanticismo: literatura y colonialidad
    Por Eduardo Luis Aguirre

    Si el racionalismo, el idealismo y la influencia cartesiana y hegeliana modelaron el sentido común y la comprensión nordeuropea del mundo durante los siglos XVII y XVIII, y esa matriz de pensamiento fue la que dio lugar a la legitimación del colonialismo, de la colonialidad y el racismo, creo que es interesante ensayar un ejercicio retrospectivo respecto de los antagonismos que en términos mundiales se precipitaron en aquella época en el viejo continente.
  • El Estado para el neurótico, el anti peronista y el sujeto neoliberal

    El Estado para el neurótico, el anti peronista y el sujeto neoliberal

     

    Por Lidia Ferrari (*)

    Un anciano italiano, célibe y solitario, que vivió toda su vida bajo la tutela de su autoritaria madre hoy se lamenta porque el Estado no se ocupa de viejos como él para procurarles una compañía. Esa compañía que nunca buscó por sí mismo sería tarea exigible al Estado.

  • ¿De qué tenemos que emanciparnos todavía?

    ¿De qué tenemos que emanciparnos todavía?
    Por Ignacio Castro Rey (*)

    «Los cristianos, como los psicoanalistas, tienen horror de lo que les fue revelado. Y con mucha razón». Jacques Lacan. Encore

    Una primera cuestión. Para ser de algún modo libres habría que atreverse a ser optimistas y joviales en lo difícil, hasta en lo peor, e irónicamente pesimistas en cuanto a todas las facilidades que se nos sirven. Reservemos la empatía para el diablo. Empatía con lo nouménico y enterrado que alienta en nosotros. Antipatía y crueldad con lo fenoménico que nos encadena.

     

    Por Ignacio Castro Rey

    De la rúbrica «Una voce» de Giorgio Agamben en el sitio web de Quodlibet, 18 de noviembre de 2019.



    (Texto de Ignaco Castro Rey publicado en FronteraD)

    Cuando cayó la primera nieve nos empezamos a conocer mejor (M. Crnjanski). Justicia para Serbia. (*)

    Por Eduardo Luis Aguirre


    La noción de populismo se ha transformado en la bestia negra de la filosofía política contemporánea. Denostada por las izquierdas de extracción marxista y utilizada por la prédica conservadora para establecer un significante universal de lo demoníaco en materia política, esta categoría navega entre el desconocimiento generalizado, los prejuicios y la escasa vocación de enunciar tesis explicativas accesibles que permitan reconocerla en sus trazos más elementales.

    Por Ignacio Castro Rey (*)


    El asunto de que aquí se trata es previo a la política y pertenece a su subsuelo… Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil”. José Ortega y Gasset (reproducido por el Comité Invisible).

    Con el reto de una enorme finitud que late en el centro, porque jamás será nuestra, lo real sigue aquí. En el fondo, muy a pesar de esta amedrentada cultura, no habríamos perdido nada. Sigue entre nosotros el murmullo de un desierto común que es también una encrucijada (Rilke) de la que parten todos los caminos, incluido el de buscar una forma de muerte propia. Somos nosotros, occidentales progresistas, los que soñamos con retirarnos a un limbo donde, armados de una estrategia de apartheid permanente, se liquidaría la aventura en la que todavía podría ocurrir algo.

    Por María Liliana Ottaviano (*)

    En este artículo nos interrogaremos acerca de la articulación entre el discurso jurídico y el discurso del psicoanálisis en el marco de las políticas reparatorias que lleva adelante el Estado a partir de los juicios que se sustancian en todo el país, analizando particularmente lo sucedido en el Juicio de la“Subzona 1.4 II” -denominación dada al territorio de la Provincia de la Pampa-, que se desarrolló en la ciudad de Santa Rosa desde el 29 de agosto de 2017 al 16 de agosto de 2019, ante el Tribunal Oral Federal local.

    Han sido numerosas las oportunidades en las que nos hemos ocupado en este espacio sobre la necesidad de inaugurar una nueva matriz, americana, emancipatoria, contrahegemónica y no eurocéntrica de los DDHH.

    En muchas ocasiones hemos referido, también, nuestra preocupación por la forma y los contenidos mediante los que los DDHH son impartidos en muchas universidades públicas argentinas.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Al fin y al cabo, en las vacaciones nos dejamos estar también, y con qué ganas. ¿Pero nos dejamos estar como Quispe? ¿Entonces, tenemos algo en común con él? ¿Y cómo nosotros, que somos hijos de italianos, españoles, alemanes, ingleses, vamos a tener algo en común? El indio es negro y nosotros somos blancos. Además eso de las vacaciones, apenas es una salida de nosotros mismos…(1)

    El peronismo arrasó en las elecciones. Se trata de una irrupción emancipatoria, embrionaria, inesperada y plebeya. Una singularidad colectiva que hizo emerger algo que estaba latente, una reivindicación cultural de los dolientes del capital (*).

    Las cosas suplicadas e que Vuestras Altezas dan e otorgan a don Christoval de Colon, en alguna satisfacion de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas y del viage que agora, con la ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen” (Capitulaciones, primer párrafo).

    Por Eduardo Luis Aguirre

    ¿Cuáles fueron las circunstancias, las pulsiones, las ambiciones y los sueños que determinaron a Colón a no conmoverse en su incierto y épico empecinamiento? ¿Cuáles sus intuiciones, sus grandezas y sus miserias? ¿cómo se representaba el mundo, en definitiva, el intrépido navegante que emprendió un viaje incierto que cambió el curso de la historia?

    Por Jorge Alemán (*)

    Es imposible pensar las lógicas de la Emancipación sin tener en cuenta como referencia crucial las grandes construcciones del Marxismo occidental. No obstante, cualquier lectura atenta de toda esa tradición muestra las huellas inevitablemente eurocéntricas en esas teorías.

    Por Eduardo Luis Aguirre



    En “La Razón populista” (1), Ernesto Laclau completa un recorrido por una multiplicidad de categorías abordadas históricamente por la filosofía política (democracia, pueblo, hegemonía) en el que muchas de ellas son objeto de una resignificación que permite dotar de sentido a  otras tantas que completan la siempre inquietante relación entre el populismo y la democracia. Los significantes, las demandas equivalenciales, la construcción de pueblo,, la representación, entre otras conceptualidades, le confieren un sentido definitivo a un texto canónico que intenta construir un nuevo metarrelato que viene a rellenarla carencia de una mirada totalizante,  crítica y emancipatoria, después del colapso de las burocracias socialistas y la  debacle de las postulaciones ontologistas del marxismo clásico.

    Por María Liliana Ottaviano (*)

    "No olviden jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para poner en cuestión los derechos de las mujeres. Estos derechos nunca son adquiridos deberéis permanecer alerta durante toda vuestra vida". Simone de Beauvoir.

    Mi apuesta personal de un tiempo a esta parte está vinculada a la relación psicoanálisis y política, relación que muchas veces ha devenido en un sintagma que intenta velar el carácter novedoso e innovador de la confluencia de los dos términos: psicoanálisis y política. Desde esta coordenada parte el intento de cernir o analizar de lo que está en juego cuando hablamos de feminismos y derechos, convencida que siempre se tratará de una apuesta sin garantías, tal como ocurre cuando intentamos atrapar con nuestras referencias teóricas aquello que se nos presenta sustrayéndose la mas de las veces en su verdadero alcance. ¿Qué tiene para decir el psicoanálisis a la política? A los fines de este artículo tomaré algunas de las ideas, que al respecto desarrolla Timothy Appleton. Podríamos decir que el ejercicio de un pensamiento crítico constituye una praxis política. Con lo cual el psicoanálisis es portador de un pensamiento hiperpolítico, que encuentra en Lacan su más importante renovador luego de Freud. Tomar su referencia es imprescindible para pensar la política en nuestro tiempo desde nuevas coordenadas que conmocionan el campo de la teorías sociales y políticas clásicas. ¿Qué del feminismo para la política?

    Por Eduardo Luis Aguirre


    Para entender la influencia y el impacto sin precedentes que en los antiguos habitantes de Abya Yala produjo la llegada de los españoles no hay más que abrevar en los documentos de la época. Cuando pensamos en las formas que adquirió el poder de los conquistadores, nuestra formación profesional de marcado sesgo institucionalista nos conduce hacia entresijos que se vinculan a formalidades establecidas normativamente. La mita, el yanaconazgo, la encomienda, las leyes de indias, los códigos, la inquisición, ordenanzas, reales cédulas, provisiones, instrucciones, capítulos de carta, autos acordados, capitulaciones, decretos, reglamentos, etcétera.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La Corona española conserva intacta la memoria de la conquista. Lo resuelve y lo reconoce como el hecho más trascendental de la historia de la humanidad. No hay fisuras en el relato dominante sobre el más fabuloso encuentro de todos los tiempos, como lo define Svetan Todorov, o el genocidio que adelantó las coordenadas de la Modernidad, según lo concibe Enrique Dussel.

    "La cabeza de Mariano Rosas", el libro de Sergio Schmucler en cuya presentación intervine hace algunos días en la sede de la Asociación Pampeana de Escritores, habilitó algunas conjeturas que desbordaron y -como de ordinario ocurre en las lecturas que nos concitan- modificaron las perspectivas que podríamos haber intentado al inicio de ese recorrido de recuperación (no del todo) ficcional de una trama histórica palpitante y atroz de entramados genocidas y universos inconciliables.