• El miedo del día al susurro

    El miedo del día al susurro



    (Texto de Ignaco Castro Rey publicado en FronteraD)

    Cuando cayó la primera nieve nos empezamos a conocer mejor (M. Crnjanski). Justicia para Serbia. (*)
  • La condición contingente del neoliberalismo

    La condición contingente del neoliberalismo

    Por Eduardo Luis Aguirre

     En las tumultuosas jornadas de Ecuador una multitud tomó las calles de las principales ciudades del país. Aparecía un nuevo sujeto social, novedoso y heterogéneo cuestionando airadamente las políticas de tierra arrasada del neoliberalismo en el poder.  Los grandes medios internacionales acotaron la motivación del malestar colectivo a la decisión adoptada por el gobierno de Lenin Moreno respecto de la quita de los subsidios al combustible. Esa decisión fue prontamente dejada sin efecto por el gobierno ecuatoriano, pese a lo cual el descontento persiste y la conflictividad callejera derivó hacia un plano de inestable y precario equilibrio.

  • Arqueología del Populismo

    Arqueología del Populismo

    Por Eduardo Luis Aguirre


    La noción de populismo se ha transformado en la bestia negra de la filosofía política contemporánea. Denostada por las izquierdas de extracción marxista y utilizada por la prédica conservadora para establecer un significante universal de lo demoníaco en materia política, esta categoría navega entre el desconocimiento generalizado, los prejuicios y la escasa vocación de enunciar tesis explicativas accesibles que permitan reconocerla en sus trazos más elementales.


    Por María Liliana Ottaviano

    “El otro ya ha sido suficientemente masacrado. Ignorado. Silenciado.

    Asimilado. Industrializado. Globalizado. Cibernetizado. Protegido.

    Envuelto. Excluido. Expulsado. Incluido. Integrado. Y vuelto a asesinar.

    A violentar. A obscurecer. A Blanquear. A normalizar.

    A normalizar excesivamente. A estar fuera y estar adentro.

    A vivir en una puerta giratoria.

    El otro ya ha sido lo bastante observado y nombrado como para que podamos ser tan impunes al mencionarlo y observarlo nuevamente.

    El otro ya ha sido demasiado medido como para que volvamos a calibrarlo en un laboratorio desapasionado y sepulcral… ¿Y si el otro no estuviera ahí??”

    (Carlos Skliar, ¿Y si el otro no estuviera ahí? )

    Por Jorge Alemán (*)

    A diferencia de otros teoricos actuales no creo que estemos situados frente a una "crisis de la hegemonia neoliberal" y en correlación con esta situación en un. "momento populista" Según esta visión la ultraderecha es la que está sabiendo valerse de la situación con su Populismo de derechas.

    Vivimos una etapa singularmente compleja en el sistema/mundo del tercer milenio. Esas complejidades existenciales, de diverso orden, a veces (muchas) nos deparan urgencias, incertidumbres, ansiedades comprensibles, malestares impostergables, dolores insondables.

    En su fase neoliberal, el capitalismo asfixia a los sujetos y los sume en las contradicciones más arteras. Por una parte, los conmina a un malestar de la cultura de connotaciones abismales, que va desde la convicción generalizada de que no existen alternativas al sistema hasta la intemperie gélida de la soledad y el abandono.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hablemos, en principio, de lo unitario. De la unidad. De la necesidad de articular nuevas relaciones de fuerzas sociales y nuevas hegemonías, entendidas éstas como algo muy distinto de la mera dominación. Ocupémonos del desafío de pensar prácticas y estilos. De recrear semblantes y habilitar espacios. De despejar el idealismo iluminista como prejuicio colonial y re apropiarnos de lo real. La cultura popular (entendida como el acervo social de los oprimidos) se nutre y se asienta en "lo real".

    "¡Unión, unión y seremos invencibles!"  (Simón Bolívar)

    Imposible avanzar así. Sobre todo, si debemos  asumir fatalmente que la marcha hacia un nuevo formato de democracia popular insumirá un recorrido más largo. Porque partimos –ahora- de una vera mucho más precaria después de un retroceso que replica la debacle mundial y se hace propia, local, recalcitrantemente folklórica. Imposible revertir la cuesta si no se entiende ese mundo hostil, que es "este" sistema-mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El pensamiento no se ve, ni se toca, pero pesa, decía el profesor Carlos Cullen (imagen) explicando a Rodolfo Kusch. La filosofía, entonces, no sería tanto el amor al conocimiento sino, por el contrario, una cultura que ha encontrado a su sujeto. Una cultura a la que lo peor que puede acontecerle es aferrarse a la razón iluminista antes que a las tradiciones, las emociones o los sentimientos del pueblo. Detenerse en analizar el “ser” antes que el “estar siendo”.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Desde hace aproximadamente tres siglos, cuando occidente produjo la invención de indudable rentabilidad de la categoría de niñez, se produjo un cambio discursivo fenomenal en materia de DDHH de niñas y niños (1).

    Hasta ese momento, la infancia y el derecho que de ella se ocupa carecía absolutamente de una presencia significativa en el maltratado mundo de los derechos humanos de la colonialidad.

    A principios de 2016, cuando en América Latina comenzaba a presagiarse la magnitud de la restauración conservadora, el prestigioso fraile dominico brasileño Frei Betto había adelantaba su opinión en el sentido de que una de las causas principales de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina había sido el descuido en la formación ideológica de la sociedad. 

    Hace algunas horas recibí en mi móvil un mensaje con el contenido de lo que sería un tramo de la exposición de Zaffaroni en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.

    Por Lugaralto

    Unos puercoespines renuncian a apretarse unos contra otros para luchar contra el frío. Sus pinchos los lastiman. Obligados a volver a acercarse en tiempo de helada, terminan por encontrar, entre la atracción y la repulsión, entre la amistad y la hostilidad, la distancia conveniente” (*)

    En la vertiginosa verticalidad del precipicio insondable, las subjetividades arrojan resultados diversos. Suponer que porque "siempre se ha perdido contra el capital", el pueblo está condenado a derrotas inexorables es tan arriesgado como suponer que la clase media -que ha llevado al gobierno a un grupo de lumpenburgueses que perpetraron la exacción y desaparición del estado nación- seguirá manteniendo por siempre sus consignas lineales y su moralina victoriana de cabotaje.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El pasado domingo falleció en París el economista y pensador egipcio Samir Amin (1931), uno de los intelectuales más reconocidos del siglo XX, impulsor del Foro Social Mundial y uno de los máximos referentes del pensamiento antiglobalización.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Franz Josef Hinkelammert (1931) es un intelectual alemán contemporáneo, ​ economista, filósofo y  -pese a su origen-  referente de la Teología de la Liberación y protagonista de célebres diálogos sobre colonialismo y colonización con pensadores tales como Enrique Dussel y Ramón Grosfoguel (1).

    Por Ignacio Castro Rey (*)

    Generalizar es abusivo y peligroso. Incluso cruel, exagerado, injusto. Pero sin generalizar no se puede pensar ni discutir de nada, ya que entonces nos quedamos solo en casos particulares, donde cada uno es hijo de su madre y poco hay que decir. Así que voy a intentar generalizar con cuidado, captando cierta media algebraica juvenil que me preocupa y veo bastante encarnada en una marea creciente.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La intelectual catalana Victoria Camps afirma que han sido pocos los filósofos que se han ocupado específicamente, más allá de citas y aforismos circunstanciales, de la cuestión existencial de la vejez. Para encontrarnos con un trabajo específico hay que remitirse, aún hoy en día, al “De Senectute”, el libro apologético de referencia de Cicerón (*).

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La universidad, según el filósofo Enrique Dussel, es una institución que a través de la historia se ha dedicado a transmitir el saber de un pueblo a las nuevas generaciones para que las mismas aprendan aceleradamente las tradiciones y el conocimiento existente.