• Pensar la justicia. Reflexiones sobre un no posible que asedia

    Pensar la justicia. Reflexiones sobre un no posible que asedia

    Por Eduardo Luis Aguirre 

    Hace una década, la filósofa  Belén Altuna publicaba un artículo en el diario español El País titulado “Camus, la justicia”. El texto recrea una trama conocida aunque dramáticamente actual que podemos recrear. En El existencialismo es un humanismo, Sartre evoca que, durante la segunda guerra mundial, un alumno suyo vino a pedirle un consejo.
  • Espiritualidad indígena y armonía comunitaria (I)

    Espiritualidad indígena y armonía comunitaria (I)

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Siempre ha sido difícil intentar transformar la realidad. Mucho más, en esta etapa singular de la historia. Quizás porque, en primer lugar, la humanidad toda está siendo asolada por el neoliberalismo y la peste. Pero también porque todo cambio implica la trabajosa conjugación de voluntades colectivas. Un encuentro sintético, sincrético y dialéctico donde las mayorías resumen el protagonismo político y cultural, asumen a la conflictividad como un patrimonio y constituyen a pura demanda aquello que denominamos pueblo.

  • "Esta crisis es peor que la del '30"

    Alcira Argumedo dialogó con Eduardo Luis Aguirre en Multitud. Un recorrido de notable densidad conceptual sobre la crisis global del capitalismo, la relación de fuerzas geopolíticas, la naturaleza de las deudas soberanas y la salida de la pandemia como acontecimiento civilizatorio. Un repaso del rol de las nuevas derechas, del racismo, el colonialismo y el patriarcado. Y una evaluación de los movimientos de mujeres como nuevo sujeto histórico.

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    Por Lucas Crisafulli

    Supongamos que una mayoría decide quemar a una persona en la plaza pública por encontrarla responsable de tal o cual delito… ¿es esa decisión democrática porque fue tomada por una mayoría?

    Cuando la Inquisición fritaba mujeres por Europa ¿era democrática esa decisión porque lo querían las mayorías?

    Así lo expresó la Directora del Plan de Monitoreo para las Circunscripciones de Santa Rosa, General Pico y General Acha, Leticia Lorenzo, quien junto a Mauricio Duce tuvieron a su cargo ayer la presentación del informe realizado respecto del funcionamiento del nuevo sistema procesal en la justicia penal de La Pampa.

    Ser docente en una universidad  pública puede significar muchas cosas. Ninguna de ellas subalterna o accesoria. La condición docente –así  la denominaré en adelante- supone siempre una construcción colectiva compatible con epistemologías liberadoras, y una vocación irrenunciable en favor del pensamiento crítico.

    Chronos era la divinidad que evocaba al tiempo en la antigua mitología griega. El mero transcurrir, como extrañeza y perplejidad hecha Dios de varias (creo que tres) cabezas. El tiempo, como dialéctica inexorable que nos trasciende y da testimonio permanente de nuestra finitud.

    Hace tiempo que desde este espacio venimos insistiendo de manera recurrente en el abordaje de las distintas formas de colonización cultural que jaquean al derecho, hasta  acotarlo a una dimensión de mero instrumento  de control social punitivo, con el retroceso esperable que ese drástico e intencionado reduccionismo depara en materia de Derechos Humanos.

    El pasado viernes comenzó a impartirse en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam el seminario "Salud Mental: Psicología y Ley". El segundo encuentro se realizará el viernes 21 de octubre a las 19 horas.

    Por Julio B. J. Maier (*)

    El llamado liberalismo, a secas, siempre representó a un modo de administración del poder político que consistía, básicamente, en una ampliación de los derechos del ciudadano combinado con un uso moderado de la fuerza pública. En el fondo, el Estado se autolimitaba por reconocimiento de derechos al individuo, derechos individuales del ciudadano que no podían ser conculcados sino por decisiones comprometidas, muy condicionadas, del poder estatal, decisiones sobre el uso de la fuerza pública de los funcionarios estatales en quienes residía ese poder como atribución de competencia.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Voltaire era categórico al momento de asignar una connotación utilitaria explícita al matrimonio moderno: “Un disputador eterno, gran amigo mío, decía: «Si yo fuera rey y tuviera vasallos, les comprometería a que se casaran lo más pronto que les fuera posible".

    Por Eduardo Luis Aguirre.

    Si intentáramos hacer un ejercicio de reflexión contrahegemónico en materia de Derechos Humanos, inmediatamente advertiríamos que, en ese tránsito, se hace necesario someter al escrutinio de la historia una noción tan esquiva como la que en buena medida posibilitó la recuperación de la vida democrática en la Argentina, y que conserva todavía, intacta, su capacidad para galvanizar las crispadas voces de la derecha dura. Desde ese punto de vista cavernícola, los DDHH han encubierto la representación reprochable de los "enemigos del país", de los "subversivos" y de los "delincuentes". Esa es la frase de cabecera que después de cuatro décadas termina unificando las retóricas del fascismo social, espantado por la aparición temprana de una categoría que les resultara, a la postre, fatal. Buena parte de la historia reciente del país se explica por la aparición definitiva del concepto de Derechos Humanos y, también, por su sistemática violación, que no se acota en el genocidio pero inexorablemente remite a él. 

         Por Eduardo Luis Aguirre

                En tiempos en que los pueblos perciben que los organismos de resolución de conflictos internacionales reprodujeron sistemáticamente, a lo largo de casi un siglo, las desigualdades y asimetrías existentes entre los distintos países, y la selectividad de un sistema político y jurídico dominado por las lógicas imperiales, la evocación del Tribunal Russell repone en el escenario de las grandes discusiones globales la factibilidad de construcción e integración de foros mucho más igualitarios y democráticos de los que formalmente disciplinan al mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre
     
    Una visión ampliada de la Política Criminal equivale a la reacción socio-estatal ante la criminalidad, y encarna las diversas formas de respuesta que desarrollan el Estado y la Sociedad Civil frente al fenómeno de la violencia y los límites a que deben acotarse esas respuestas.

    Por Eduardo Luis Aguirre 

    Hace una década, la filósofa  Belén Altuna publicaba un artículo en el diario español El País titulado “Camus, la justicia”. El texto recrea una trama conocida aunque dramáticamente actual que podemos recrear. En El existencialismo es un humanismo, Sartre evoca que, durante la segunda guerra mundial, un alumno suyo vino a pedirle un consejo.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Siempre ha sido difícil intentar transformar la realidad. Mucho más, en esta etapa singular de la historia. Quizás porque, en primer lugar, la humanidad toda está siendo asolada por el neoliberalismo y la peste. Pero también porque todo cambio implica la trabajosa conjugación de voluntades colectivas. Un encuentro sintético, sincrético y dialéctico donde las mayorías resumen el protagonismo político y cultural, asumen a la conflictividad como un patrimonio y constituyen a pura demanda aquello que denominamos pueblo.

    Pasaron varios años desde que leí “La sociedad decente”, un libro donde el filósofo israelí Avisahi Margalit ensayaba una tesis ética que hacía pie en el advenimiento de las sociedades afectadas por la irrupción del neoliberalismo. Una sociedad “decente”, señalaba Margalit, es aquella “cuyas instituciones no humillan a las personas sujetas a su autoridad, y cuyos ciudadanos no se humillan unos a otros”.

    • "" Ha aparecido claramente lo que llamamos un "deseo de estado", en la medida que el estado sea  susceptible de ser articulado a la comunidad, porque el estado como tal, como mero factor administrativo y burocrático no sirve. Lo interesante es volver a revincular algo que hace tiempo el neoliberalismo destruyó, que es el nexo entre el estado y la comunidad. Es lo que ha intentado hacer la Argentina en momentos en que hay que transformar al estado en un custodio de la comunidad, es decir, como decía Kant, hay que hacer un uso público de la razón. Es decir, demostrar que aunque las medidas disciplinarias tengan una apariencia coercitiva, se hacen en nombre del bien común" (Jorge Alemán)