• Derrida (pensador universal) y el racismo

    Derrida (pensador universal) y el racismo
    Por Eduardo Luis Aguirre

    Jacques Derrida es una de las figuras más trascendentales y controvertidas de la filosofía moderna, cuya obra es reconocida y consultada en todo el mundo. Él fue quien acuñó el concepto de “deconstrucción”, que estimula el desmantelamiento de las formas clásicas del pensar en distintos campos del saber, en especial la literatura, un territorio inescindible de la filosofía de este pensador nacido en la Argelia colonial en 1930 y fallecido en 2004.

  • Envejecer

    Envejecer

    Por Jorge Alemán (*)

    La vejez es sin duda una suerte de naufragio pero no hay que condescender a verlo como merma o solo un deficit fatal Es lo que propone el biopoder, ser viejos para reducirnos a la nuda vida sin la virtud de lo político, sin la autorictas para discutir la igualdad y la justicia El viejo y la vieja deben constituir el lugar privilegiado, para como dice el gran helenista Pedro Olalla se interrogue hasta el final la posibilidad de otra vida.

  • La invasión silenciosa de América Latina

    La invasión silenciosa de América Latina
    Por Eduardo Luis Aguirre

    Poco tiempo después de la caída del Muro de Berlín, ciertos "libres pensadores" (en realidad, bien financiados) comenzaron a recorrer el planeta declarando la buena nueva: ha llegado el tiempo de la paz eterna, tranquila y aburrida de la homogeneidad universal. Ha concluido la guerra fría y nos espera un único y absoluto sentido: el liberalismo” (Osvaldo Delgado).

    Stella Calloni ha reflexionado de manera meticulosa  acerca de los procesos de dominación mundial que ha llevado a cabo el imperialismo. La analista destaca que durante el Siglo XXI, América Latina sufre una intervención que tiene como objeto la recolonización y el control absoluto del Continente.

    El pasado viernes comenzó a impartirse en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam el seminario "Salud Mental: Psicología y Ley". El segundo encuentro se realizará el viernes 21 de octubre a las 19 horas.

    Por Julio B. J. Maier (*)

    El llamado liberalismo, a secas, siempre representó a un modo de administración del poder político que consistía, básicamente, en una ampliación de los derechos del ciudadano combinado con un uso moderado de la fuerza pública. En el fondo, el Estado se autolimitaba por reconocimiento de derechos al individuo, derechos individuales del ciudadano que no podían ser conculcados sino por decisiones comprometidas, muy condicionadas, del poder estatal, decisiones sobre el uso de la fuerza pública de los funcionarios estatales en quienes residía ese poder como atribución de competencia.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Voltaire era categórico al momento de asignar una connotación utilitaria explícita al matrimonio moderno: “Un disputador eterno, gran amigo mío, decía: «Si yo fuera rey y tuviera vasallos, les comprometería a que se casaran lo más pronto que les fuera posible".

    Por Eduardo Luis Aguirre.

    Si intentáramos hacer un ejercicio de reflexión contrahegemónico en materia de Derechos Humanos, inmediatamente advertiríamos que, en ese tránsito, se hace necesario someter al escrutinio de la historia una noción tan esquiva como la que en buena medida posibilitó la recuperación de la vida democrática en la Argentina, y que conserva todavía, intacta, su capacidad para galvanizar las crispadas voces de la derecha dura. Desde ese punto de vista cavernícola, los DDHH han encubierto la representación reprochable de los "enemigos del país", de los "subversivos" y de los "delincuentes". Esa es la frase de cabecera que después de cuatro décadas termina unificando las retóricas del fascismo social, espantado por la aparición temprana de una categoría que les resultara, a la postre, fatal. Buena parte de la historia reciente del país se explica por la aparición definitiva del concepto de Derechos Humanos y, también, por su sistemática violación, que no se acota en el genocidio pero inexorablemente remite a él. 

         Por Eduardo Luis Aguirre

                En tiempos en que los pueblos perciben que los organismos de resolución de conflictos internacionales reprodujeron sistemáticamente, a lo largo de casi un siglo, las desigualdades y asimetrías existentes entre los distintos países, y la selectividad de un sistema político y jurídico dominado por las lógicas imperiales, la evocación del Tribunal Russell repone en el escenario de las grandes discusiones globales la factibilidad de construcción e integración de foros mucho más igualitarios y democráticos de los que formalmente disciplinan al mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre
     
    Una visión ampliada de la Política Criminal equivale a la reacción socio-estatal ante la criminalidad, y encarna las diversas formas de respuesta que desarrollan el Estado y la Sociedad Civil frente al fenómeno de la violencia y los límites a que deben acotarse esas respuestas.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Jacques Derrida es una de las figuras más trascendentales y controvertidas de la filosofía moderna, cuya obra es reconocida y consultada en todo el mundo. Él fue quien acuñó el concepto de “deconstrucción”, que estimula el desmantelamiento de las formas clásicas del pensar en distintos campos del saber, en especial la literatura, un territorio inescindible de la filosofía de este pensador nacido en la Argelia colonial en 1930 y fallecido en 2004.

    Por Jorge Alemán (*)

    La vejez es sin duda una suerte de naufragio pero no hay que condescender a verlo como merma o solo un deficit fatal Es lo que propone el biopoder, ser viejos para reducirnos a la nuda vida sin la virtud de lo político, sin la autorictas para discutir la igualdad y la justicia El viejo y la vieja deben constituir el lugar privilegiado, para como dice el gran helenista Pedro Olalla se interrogue hasta el final la posibilidad de otra vida.

    Por Jorge Alemán (*)

     Estos dos términos suelen aparecer indiferenciados. Incluso en muchos casos se vuelven intercambiables o meramente separados por un guión; lo político-social. Sin embargo, resulta especialmente importante establecer una diferencia estructural entre los mismos. Nuestra hipótesis es que lo político  tiene cada vez más obstáculos para abordar  lo social y a su vez lo social se define por poner obstáculos a lo político en su abordaje.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Sigmund Freud ponía fin a su obra "El malestar en la cultura" (1930) con un párrafo rotundo, imprescindible para una lectura filosófica actualizada del neoliberalismo, esa suerte de post-fascismo, de estado de excepción que se abate de manera salvaje sobre la humanidad.

    Por Ignacio Castro Rey

     

                                                                                                         I

                                                                                 Solución final de estilo democrático

    La inmortalidad que hoy se nos promete desde la elite de la ciencia no sería creíble sin este Übernarcisismo que nos ha hecho día a día tan imbéciles. El sujeto radiante que somos ya no puede morir, tampoco sufrir un dolor de muelas ni aceptar el fin de una relación. Sería muy instructivo vincular esta histeria de la continuidad, que es la del aplazamiento sin fin, con el éxito actual de las series televisivas, vistas normalmente en un ordenador en el que manejas los mandos, la velocidad y la pausa.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    En varias  de nuestras entregas anteriores hicimos referencia a  las singularidades propias del capitalismo en su fase neoliberal y a su aptitud para construir y colonizar las subjetividades,  una imposición cultural que opera como reaseguro de su dominación global.

    Por Hamlet López García (*)



    El pensamiento de la complejidad, como marco teórico de referencia, ofrece comprender procesos con características particulares con los cuales los investigadores sociales estamos acostumbrados a lidiar.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La incertidumbre frente a lo desconocido y la profundización acelerada de un nuevo modelo de acumulación y concentración del capital parecieran sugerir que las preocupaciones por la sordidez y las gramáticas inconmovibles de las variables económicas desbocadas fueran el único prisma a través del cual podría analizarse este nuevo hiato de la historia propia.

    Por Jorge Alemán (*)

    La narrativa del Capital constituye la mejor descripción de la jaula de acero Metafisica en la que ha quedado emplazada la existencia. La riqueza deviene mercancia, el valor de uso se vuelve valor de cambio,el trabajo concreto se convierte en trabajo abstracto, el trabajador y su trabajo vivo se metaboliza en las relaciones de producción vendiendo su trabajo bajo el modo de la mercancía, el trabajo socialmente necesario se vuelve una maquina generadora de plusvalor.