• El hedor de América, el pensamiento situado y la barbarie. Metaforizaciones en torno a los aportes criminológicos del populismo y las tesis decoloniales

    El hedor de América, el pensamiento situado y la barbarie. Metaforizaciones en torno a los aportes criminológicos del populismo y las tesis decoloniales

    Por  Eduardo Luis Aguirre

    El hedor de América es todo lo que se da más allá de nuestra populosa y cómoda ciudad natal. Es el camión lleno de indios, que debemos tomar para ir a cualquier parte del altiplano, y lo es la segunda clase de algún tren y lo son las villas miseria, pobladas de correntinos, que circundan Buenos Aires”. “Un juicio de pulcritud se da en Ezequiel Martínez Estrada cuando expresa que todo lo que se da al norte de la pampa es algo así como los Balcanes” .“La categoría básica de nuestros buenos ciudadanos consiste en pensar que lo que no es ciudad, ni prócer, ni pulcritud no es más que un simplehedor que merece ser exterminado” (Kusch, Rodolfo: “América Profunda).

  • Compasión programada, crueldad organizada

    Compasión programada, crueldad organizada
    Por Ignacio Castro Rey

    Las emociones vuelven: ¿alguna vez se habían ido? La compasión, la tristeza, el asco, la ira, el miedo o la alegría encarnan la violencia del alma, de tener un alma. Sin embargo, oímos, es necesario saber gestionar nuestras emociones. Ahora bien, solo se gestionan cadáveres, vivencias previamente troceadas, diseccionadas, arrancadas de su suelo corporal de verdad.

  • Conjeturas navideñas urgentes sobre una seguridad democrática

    Conjeturas navideñas urgentes sobre una seguridad democrática
    Por Eduardo Luis Aguirre

    La ministra Sabina Frederic acaba de tomar decisiones históricas en temas sensibles de la cartera a su cargo. Desmontar-uno por uno- los dispositivos de control punitivo interno del macrismo constituían una suerte de imperativo categórico para cualquier gobierno popular. Los desafíos que restan en materia de seguridad son enormes, pero la perentoriedad táctica de las medidas ensayadas impactan en el horizonte de proyección de cualquier estrategia democrática a desarrollar en el mediano y largo plazo. El primer paso está dado.

    Chronos era la divinidad que evocaba al tiempo en la antigua mitología griega. El mero transcurrir, como extrañeza y perplejidad hecha Dios de varias (creo que tres) cabezas. El tiempo, como dialéctica inexorable que nos trasciende y da testimonio permanente de nuestra finitud.

    Hace tiempo que desde este espacio venimos insistiendo de manera recurrente en el abordaje de las distintas formas de colonización cultural que jaquean al derecho, hasta  acotarlo a una dimensión de mero instrumento  de control social punitivo, con el retroceso esperable que ese drástico e intencionado reduccionismo depara en materia de Derechos Humanos.

    El pasado viernes comenzó a impartirse en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam el seminario "Salud Mental: Psicología y Ley". El segundo encuentro se realizará el viernes 21 de octubre a las 19 horas.

    Por Julio B. J. Maier (*)

    El llamado liberalismo, a secas, siempre representó a un modo de administración del poder político que consistía, básicamente, en una ampliación de los derechos del ciudadano combinado con un uso moderado de la fuerza pública. En el fondo, el Estado se autolimitaba por reconocimiento de derechos al individuo, derechos individuales del ciudadano que no podían ser conculcados sino por decisiones comprometidas, muy condicionadas, del poder estatal, decisiones sobre el uso de la fuerza pública de los funcionarios estatales en quienes residía ese poder como atribución de competencia.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Voltaire era categórico al momento de asignar una connotación utilitaria explícita al matrimonio moderno: “Un disputador eterno, gran amigo mío, decía: «Si yo fuera rey y tuviera vasallos, les comprometería a que se casaran lo más pronto que les fuera posible".

    Por Eduardo Luis Aguirre.

    Si intentáramos hacer un ejercicio de reflexión contrahegemónico en materia de Derechos Humanos, inmediatamente advertiríamos que, en ese tránsito, se hace necesario someter al escrutinio de la historia una noción tan esquiva como la que en buena medida posibilitó la recuperación de la vida democrática en la Argentina, y que conserva todavía, intacta, su capacidad para galvanizar las crispadas voces de la derecha dura. Desde ese punto de vista cavernícola, los DDHH han encubierto la representación reprochable de los "enemigos del país", de los "subversivos" y de los "delincuentes". Esa es la frase de cabecera que después de cuatro décadas termina unificando las retóricas del fascismo social, espantado por la aparición temprana de una categoría que les resultara, a la postre, fatal. Buena parte de la historia reciente del país se explica por la aparición definitiva del concepto de Derechos Humanos y, también, por su sistemática violación, que no se acota en el genocidio pero inexorablemente remite a él. 

         Por Eduardo Luis Aguirre

                En tiempos en que los pueblos perciben que los organismos de resolución de conflictos internacionales reprodujeron sistemáticamente, a lo largo de casi un siglo, las desigualdades y asimetrías existentes entre los distintos países, y la selectividad de un sistema político y jurídico dominado por las lógicas imperiales, la evocación del Tribunal Russell repone en el escenario de las grandes discusiones globales la factibilidad de construcción e integración de foros mucho más igualitarios y democráticos de los que formalmente disciplinan al mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre
     
    Una visión ampliada de la Política Criminal equivale a la reacción socio-estatal ante la criminalidad, y encarna las diversas formas de respuesta que desarrollan el Estado y la Sociedad Civil frente al fenómeno de la violencia y los límites a que deben acotarse esas respuestas.

    Por Ignacio Castro Rey

    Las emociones vuelven: ¿alguna vez se habían ido? La compasión, la tristeza, el asco, la ira, el miedo o la alegría encarnan la violencia del alma, de tener un alma. Sin embargo, oímos, es necesario saber gestionar nuestras emociones. Ahora bien, solo se gestionan cadáveres, vivencias previamente troceadas, diseccionadas, arrancadas de su suelo corporal de verdad.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Enrique Dussel piensa que en América Latina la idea de liberación es consustancial a la existencia misma del continente, permea la realidad de las pulsiones emancipatorias y abarca y compromete las subjetividades oprimidas de millones de seres humanos. Parece imposible pensar nuestra región sin poner de relieve la necesidad de imaginar, sostener, articular y poner en práctica una nueva epistemología liberadora.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    En una recordada entrevista que le realizó para radio Canadá el periodista Claude Lanzmann, que fuera reproducida hace algunos años por el Canal Encuentro, Jean Paul Sartre definía lo que, en su visión, significaba ser un intelectual (*). En esa misma oportunidad (meses antes del mayo francés), ensayaba una aclaración previa y luego una diferenciación categórica que intentaremos revisar y poner en tensión,  para reconocer con mayor fortaleza, paradójicamente, la densidad teórica de esas declaraciones alrededor de un punto nodal que sigue siendo un territorio en disputa en la Argentina.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La historia oficial nos enseñó que en un revulsivo año 1492 acontecieron dos sucesos decisivos, capaces de explicar lo que ocurriría en los siguientes cinco siglos. En enero de ese año caería Granada en manos de los reyes católicos, se produciría de esa forma la completa reconquista de España recuperándose el último bastión de los moros en territorio ibérico, y se organizaría y concretaría durante el mismo año la empresa más fabulosa de la historia humana: el “descubrimiento” de América.

     

    Por Ignacio Castro Rey

    De la rúbrica «Una voce» de Giorgio Agamben en el sitio web de Quodlibet, 18 de noviembre de 2019.



    (Texto de Ignaco Castro Rey publicado en FronteraD)

    Cuando cayó la primera nieve nos empezamos a conocer mejor (M. Crnjanski). Justicia para Serbia. (*)

    Por Eduardo Luis Aguirre


    La noción de populismo se ha transformado en la bestia negra de la filosofía política contemporánea. Denostada por las izquierdas de extracción marxista y utilizada por la prédica conservadora para establecer un significante universal de lo demoníaco en materia política, esta categoría navega entre el desconocimiento generalizado, los prejuicios y la escasa vocación de enunciar tesis explicativas accesibles que permitan reconocerla en sus trazos más elementales.