• ¿El Otro, Objeto de nuestras prácticas o Sujeto que interpela nuestras prácticas?


    Por María Liliana Ottaviano

    “El otro ya ha sido suficientemente masacrado. Ignorado. Silenciado.

    Asimilado. Industrializado. Globalizado. Cibernetizado. Protegido.

    Envuelto. Excluido. Expulsado. Incluido. Integrado. Y vuelto a asesinar.

    A violentar. A obscurecer. A Blanquear. A normalizar.

    A normalizar excesivamente. A estar fuera y estar adentro.

    A vivir en una puerta giratoria.

    El otro ya ha sido lo bastante observado y nombrado como para que podamos ser tan impunes al mencionarlo y observarlo nuevamente.

    El otro ya ha sido demasiado medido como para que volvamos a calibrarlo en un laboratorio desapasionado y sepulcral… ¿Y si el otro no estuviera ahí??”

    (Carlos Skliar, ¿Y si el otro no estuviera ahí? )

  • Momento populista

    Momento populista

    Por Jorge Alemán (*)

    A diferencia de otros teoricos actuales no creo que estemos situados frente a una "crisis de la hegemonia neoliberal" y en correlación con esta situación en un. "momento populista" Según esta visión la ultraderecha es la que está sabiendo valerse de la situación con su Populismo de derechas.

  • La angustiosa muerte del sujeto

    La angustiosa muerte del sujeto
    Vivimos una etapa singularmente compleja en el sistema/mundo del tercer milenio. Esas complejidades existenciales, de diverso orden, a veces (muchas) nos deparan urgencias, incertidumbres, ansiedades comprensibles, malestares impostergables, dolores insondables.

    En su fase neoliberal, el capitalismo asfixia a los sujetos y los sume en las contradicciones más arteras. Por una parte, los conmina a un malestar de la cultura de connotaciones abismales, que va desde la convicción generalizada de que no existen alternativas al sistema hasta la intemperie gélida de la soledad y el abandono.

    Breves e impecables reflexiones del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos sobre los lugares comunes del pampenalismo y la demagogia punitiva.

    Por Eduardo Luis Aguirre


    Fue un verdadero honor participar del excelente I Congreso Internacional de Victimología en Homenaje al querido Profesor Juan Carlos Domínguez Lostaló como miembro del Comité Científico del mismo y como disertante en el Simposio por Invitación “Genocidio y Derechos Humanos: intervención de instancias internacionales en regiones de conflicto”, compartiendo palestra junto a  Ticciana Palumbo. Lic. en Psicología. de la Corte Penal Internacional de La Haya, Países Bajos,· Unidad de Víctimas y Testigos (VWU - Victims and Witness Unit);  Alejandra Slutzky. Consultora en ámbito de Derechos Humanos en regiones de post· conflicto y justicia transicional. Diputada por el Partido Socialista de Holanda(2001-2003).

    Un merecido y memorioso reconocimiento a este emblemático docente y amigo, quien allá lejos y hace tiempo me invitara a intervenir en algunas de sus multitudinarias clases en la Facultad de Psicología de la UNLP. Un homenaje a Juan Carlos, en semejante encuentro, se asemeja en lo que el sistema cosmogónico de los antiguos pueblos originarios podría ser asumido como un hecho ordenador de la vida cotidiana, una restauración del equilibrio comunitario, que es bueno, muy bueno, que se propicie desde la propia Academia.
    Más info de este extraordinario encuentro en http://www.psico.unlp.edu.ar/victimologia

     

    “Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación” (Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 7).  “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social” (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 2.1)

    Por Eduardo Luis Aguirre

     

     

     

    “Esta nueva cultura de la incertidumbre refleja, en definitiva, un mayor reconocimiento social de las limitaciones humanas en relación a la comprensión y anticipación de situaciones que representan un alto grado de complejidad, situaciones que se resisten en gran medida a su encasillamiento dentro de estructuras cognitivas-institucionales que buscan su control”[1]

    Por Eduardo Luis Aguirre



    La fragmentación política y territorial de la ex Yugoslavia, perpetrada a manos de las grandes potencias occidentales, fue una de las evidencias más claras de la existencia de un nuevo orden mundial durante la denominada "modernidad tardía".

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El presidente Mauricio Macri acaba de perpetrar una tentativa ilegal de derogación por decreto de las leyes de Defensa, Seguridad e Inteligencia.La mayoría de la población argentina se ha manifestado en contra de una medida que lleva a preguntarse hasta dónde está dispuesto a avanzar el gobierno de Cambiemos en materia de deterioro de la convivencia democrática.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    "Quien enseña sin emancipar, embrutece" (Jacques Ranciere)

    Desde hace muchos años venimos planteando nuestra profunda preocupación respecto de la forma en que se enseñan los Derechos Humanos en muchas de las escuelas de derecho argentinas. Esa preocupacción está vinculada centralmente a un perfil de enseñanza notoriamente desagregado del resto de las materias que integran la carrera.

    Desde el Ministerio Público de la Defensa de La Pampa, en línea con nuestro compromiso asumido con los DDHH y nuestra militancia por el respeto a las garantías de las personsas usuarias de los servicios de Salud Mental de todo el país, manifestamos nuestra preocupación y alerta ante los posibles avances del proyecto de decreto reglamentario de la Ley Nacional de Salud Mental nº 26.657 (Expte Min. Sal.120020000024933166) que vendría a deregoar al Decreto N. 603/13, y que contradice los principios de la mencionada legislación vigente.

    El hombre, digno, relata su calvario.
    Detalla la barbarie de la sinrazón criminal y absurda.

    Se denomina “genocidio reorganizador” a aquella práctica social que recurre al exterminio sistemático de un “otro” previamente construido (y desvalorado) al que se decide aniquilar para reorganizar una determinada sociedad en base a la cosmovisión de los perpetradores.

    Entre tanta prédica fascistizante, que no casualmente recrudece en esta época  en las redes sociales, circula una consigna que, aunque no reciente, igualmente despierta la atención de los lectores interesados.

    La noción de castigo se ha vuelto indudablemente polisémica en el tercer milenio. Si bien es posible establecer analogías conceptuales en las lógicas legitimantes que respecto del mismo se acuñan desde la más remota antigüedad, nunca como ahora el castigo ha derivado en un fetiche disciplinar aceptado en claves diversas,  que en todos los casos cancela cualquier tipo de cuestionamiento a una práctica violenta a la que se le adjudica “ontología" propia.

    La sangrienta represión desatada contra comuneros mapuches en Chubut obliga a reanalizar la relación jurídicamente saldada, según la cual el Estado Constitucional de Derecho debe “reconocer”  los distintos grupos culturales que (pre) existen en su territorio y debe comprender las distintas intuiciones, percepciones y perspectivas del mundo que cada uno de esos agregados posee.

    Es preferible saber a dónde ir y no cómo, que cómo ir y no adónde

    Todo parece indicar que –como lo han venido haciendo sus mentores hasta ahora- los evaluadores del sistema penal en la Provincia de La Pampa arrimarán sus conclusiones haciendo fuerte hincapié en las denominadas “reformas de segunda generación” creadas en el marco del ya no tan “nuevo” paradigma de gestión pública (New Public Management), variante cosmética del Consenso de Washington y sus duras políticas neoliberales de reconversión del Estado.

    “Tenemos el desafío de bajar la invisibilidad social porque no todos los seres humanos son tratados como personas. Es necesario contar con funcionarios profesionales y tener los instrumentos para llenar de defensores públicos a toda América Latina, América del Norte y porqué no, todo el mundo” (Haman Tabosa de Moraes, Defensor Público General Federativa de la República Federativa del Brasil).

    Prácticamente desde que asumió su función, en el año 2012, el titular de la Defensa Pública santafesina, Gabiel Ganón, fue objeto de una persecución sistemática por parte de diversas agencias estatales y poderes fácticos determinados que observaron la labor del funcionario como una amenaza para el establishment local.