• Momento populista

    Momento populista

    Por Jorge Alemán (*)

    A diferencia de otros teoricos actuales no creo que estemos situados frente a una "crisis de la hegemonia neoliberal" y en correlación con esta situación en un. "momento populista" Según esta visión la ultraderecha es la que está sabiendo valerse de la situación con su Populismo de derechas.

  • La angustiosa muerte del sujeto

    La angustiosa muerte del sujeto
    Vivimos una etapa singularmente compleja en el sistema/mundo del tercer milenio. Esas complejidades existenciales, de diverso orden, a veces (muchas) nos deparan urgencias, incertidumbres, ansiedades comprensibles, malestares impostergables, dolores insondables.

    En su fase neoliberal, el capitalismo asfixia a los sujetos y los sume en las contradicciones más arteras. Por una parte, los conmina a un malestar de la cultura de connotaciones abismales, que va desde la convicción generalizada de que no existen alternativas al sistema hasta la intemperie gélida de la soledad y el abandono.
  • Pensamiento nacional y reconstrucción de la cultura popular

    Pensamiento nacional y reconstrucción de la cultura popular

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hablemos, en principio, de lo unitario. De la unidad. De la necesidad de articular nuevas relaciones de fuerzas sociales y nuevas hegemonías, entendidas éstas como algo muy distinto de la mera dominación. Ocupémonos del desafío de pensar prácticas y estilos. De recrear semblantes y habilitar espacios. De despejar el idealismo iluminista como prejuicio colonial y re apropiarnos de lo real. La cultura popular (entendida como el acervo social de los oprimidos) se nutre y se asienta en "lo real".

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hoy se conmemoran 15 años de la primera vez en la historia que los Estados Unidos sufrieron un ataque en su territorio. De acuerdo a la versión oficial, los embates terroristas tuvieron lugar en el corazón mismo del capitalismo financiero, y sus consecuencias, más allá de la cifra estremecedora de muertos, influyeron decisivamente en el rearmado geopolítico del mundo.

    En distintas oportunidades, desde este mismo espacio, hemos analizado el rol de los grandes medios de comunicación y sus actuales potencialidades, capaces de falsear la realidad histórica, participar de operaciones concertadas, legitimar guerras y gigantescas masacres, desestabilizar gobiernos y aupar candidatos, entre otros ejemplos recientes ocurridos en todo el mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El mundo está en guerra, no guerra de religiones, es una guerra de intereses, por los recursos naturales, guerra por el dominio de los pueblos. Alguno puede pensar que estoy hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones queremos la paz. La guerra la quieren otros. ¿Entendido? (Papa Francisco)

     

    Por Eduardo Luis Aguirre
     
    Como ocurrió siempre, y se hizo más visible desde el 11 de septiembre de 2001, los atentados terroristas terminaron contribuyendo a una profundización de la fascistización de las relaciones internacionales. A la consolidación de un estado de excepción en todo el mundo.

    “Llegamos a la conclusión de que vivimos dos verdades, una ficticia, que percibimos, y otra real que apenas alcanzamos a vivir. La dimensión irreal de aquella y la dimensión demasiado real de ésta crean el conflicto” (1)
    La noción postmoderna de “sociedad de riesgo” debe ser resignificada en clave decolonial para que pueda ser introyectada colectivamente en nuestro margen, de acuerdo con las singularidades propias de la región.
    Como toda categoría epistemológica que intenta explicar los fenómenos que acontecen después del ocaso de las sociedades industriales, la idea misma de postmodernidad implica solamente una crítica interna de Europa hecha por los propios europeos. Que a veces nos concierne, y otras veces, no.

    El capitalismo en su fase neoliberal presenta numerosas particularidades que ya hemos analizado pormenorizadamente en presentaciones anteriores. Quizás una de las singularidades más violentas de la nueva cultura conservadora surja del programa del denominado “Nuevo Realismo de Derecha” norteamericano, que alcanzara gran auge no solamente en el país más poderoso de la tierra, sino también en otras regiones del mundo, incluso en países de la periferia, como es el caso de América Latina.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hoy es innegable la hegemonía de los derechos humanos como lenguaje de la dignidad humana. Sin embargo, esta hegemonía debe convivir con una realidad alarmante. La gran mayoría de la población mundial no es sujeto de derechos humanos, sino el objeto de los discursos de derechos humanos. Por tanto, hay que comenzar por preguntarse si los derechos humanos son eficaces para la lucha de los excluidos, los explotados y los discriminados, o si, por el contrario, la hacen más difícil. En otras palabras, ¿la hegemonía de la que goza hoy el discurso de los derechos humanos es el resultado de una victoria histórica o, por el contrario, de una derrota histórica?” (1)

     

    Por Andrés Antillano (*)


    ¿Cuáles han sido las respuestas penales del gobierno bolivariano? ¿Existe alguna relación entre la naturaleza de un proyecto político y el uso del castigo? En este trabajo nos proponemos aproximarnos a la naturaleza y mutaciones tanto del discurso como de las políticas punitivas del chavismo.

    Una de las problemáticas más sensibles del saber criminológico lo constituye su imposibilidad histórica de superar el marco de la epistemología eurocéntrica o americanocéntrica. Aunque parezca una cuestión lateral, la colonización en materia de contenido criminológico acompañó el proceso totalizante de cooptación cultural de la conquista, y ese sesgo colonial no ha podido ser conmovido por la academia, después de más de tres décadas ininterrumpida de vigencia democrática.

     

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Este artículo intenta recuperar una investigación del profesor mexicano Fernando Tenorio Tagle y se propone problematizar las remanidas retóricas y las  interminables cruzadas contra la “impunidad”, todas ellas  inexorablemente infructuosas, resultado éste que, por supuesto, los estados policiales conocen perfectamente de antemano.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    En los últimos tiempos, la Provincia de La Pampa ha adoptado dos resoluciones trascendentales en materia de derecho sancionador juvenil.
    Una de ellas, es haberse expedido en contra de la denominada baja de la edad de punibilidad penal. 

    Es posible intervenir exitosamente en la prevención de delitos violentos que causan especial sensibilidad y alarma en la población (por ejemplo, el robo de viviendas, los asaltos a mano armada o la violencia de género), mediante estrategias democráticas y respetuosas de los Derechos Humanos y las garantías de los involucrados.

    Ante la reaparición cíclica del clamor manodurista que pugna por disminuir la edad de punibilidad de niños y niñas, reeditamos este artículo, publicado hace varios años, como producto de una beca de investigación obtenida en el Instituto de Sociología Jurídica de Oñati.

    Resulta muy difícil escindir las conflictividades que caracterizan a las sociedades del tercer milenio del estado de excepción que imponen el nuevo modelo de acumulación del capital y un sistema de control global punitivo en cuyo interior se saldan las guerras contemporáneas.

    Breves e impecables reflexiones del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos sobre los lugares comunes del pampenalismo y la demagogia punitiva.