• Derechos Humanos y ciencias sociales. Entramados en disputa desde una epistemología para la Liberación

    Derechos Humanos y ciencias sociales. Entramados en disputa  desde una epistemología para la Liberación

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Poner en tensión una categoría política que inaugura el pensamiento de la modernidad occidental desde una perspectiva liberadora implica algunos desafíos no habituales para las escuelas de derecho argentinas.

  • Un mundo sin Samir Amin

    Un mundo sin Samir Amin

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El pasado domingo falleció en París el economista y pensador egipcio Samir Amin (1931), uno de los intelectuales más reconocidos del siglo XX, impulsor del Foro Social Mundial y uno de los máximos referentes del pensamiento antiglobalización.

  • Hinkelammert, lo indispensable y lo inútil

    Hinkelammert, lo indispensable y lo inútil
    Por Eduardo Luis Aguirre

    Franz Josef Hinkelammert (1931) es un intelectual alemán contemporáneo, ​ economista, filósofo y  -pese a su origen-  referente de la Teología de la Liberación y protagonista de célebres diálogos sobre colonialismo y colonización con pensadores tales como Enrique Dussel y Ramón Grosfoguel (1).

    Rusia decidió hace pocos días no participar más en la Corte Penal Internacional, el organismo de jurisdicción penal más promocionado por occidente desde la creación de la ONU, aduciendo el incumplimiento de las expectativas que dieron origen a su trabajosa formación y su falta de independencia de los poderes que articulan un sistema de control global punitivo, cuya característica central ha sido, precisamente, su correspondencia con una relación de fuerzas políticas a nivel mundial y el profundo sesgamiento y selectividad de sus decisiones, que derivaron en una marcada inacción de la que da cuenta la resolución adoptada por la administración Putin.

    Por Diego Gómez (*)

    En esta guerra los países imperialistas europeos jugaron su carta en pos de sacar provecho de la forzosa retirada del imperio otomano. Al mismo tiempo, los pequeños Estados balcánicos hacían ostensible su debilidad y dependencia de las principales potencias del continente.

    Por Javier de Lucas (*)

    Muchos de nosotros estamos conmocionados aún (aunque no sorprendidos, desgraciadamente) por la vuelta de tuerca que ha supuesto el Consejo Europeo celebrado el 16 de septiembre en Bratislava, que ha colocado inequívocamente las políticas migratorias y de asilo de la UE bajo el paraguas de las políticas de seguridad y defensa. Una vez más, se envía a la opinión pública europea el mensaje de que inmigrantes y solicitantes de refugio son riesgos relevantes, si no incluso amenazas, para la seguridad de las fronteras y también amenazas internas, como posibles ejércitos de reserva del terrorismo.

    Por Nazanin Armanian (*)

    Cunde pánico en las filas demócratas. La imagen de una Hilary Clinton enferma está poniendo en jaque la campaña demócrata. Aunque la candidata aún goza de ventaja respecto a Donald Trump, puede que antes del 8 de noviembre se produzca una ‘sorpresa de octubre’, un incidente de gran impacto en el tramo final de la campaña que sea capaz de inclinar la balanza a favor de Trump y le traslade de las platós de televisión a la Casa Blanca.

    El resurgimiento de las derechas radicales europeas reconoce en Polonia y Hungría a dos de sus expresiones emblemáticas.

    Polonia ha sido gobernada desde hace una década por dos espacios políticos de derecha. La Plataforma Cívica, liderada por el Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk, y su versión más extrema, el denominado Pis (Partido de Ley y Justicia) -cuyos máximos referentes fueron los hermanos Kaczyńsk- reciente ganador de las elecciones de 2015 que consagraron Presidente de la República al académico Andrzej Duda con algo más del 37% de los sufragios, en una compulsa en la que votó apenas el 56% de los polacos.

    Por Diego Hernando Gómez

    En el mundo de hoy se han acumulado inmensos valores materiales y espirituales, fruto de los esfuerzos seculares de la humanidad, de las conquistas que hicieron época en el dominio del conocimiento. Una tarea primordial de la comunidad humana es la de velar a que estas conquistas se pongan no al servicio de la destrucción de la civilización, sino al servicio del progreso y de la paz, de la transformación de la naturaleza en provecho del hombre, del mejoramiento de las condiciones de vida de los que habitan nuestro planeta. Eso es justamente el problema cardinal del mañana, del porvenir de la sociedad humana…”(1).

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hoy se conmemoran 15 años de la primera vez en la historia que los Estados Unidos sufrieron un ataque en su territorio. De acuerdo a la versión oficial, los embates terroristas tuvieron lugar en el corazón mismo del capitalismo financiero, y sus consecuencias, más allá de la cifra estremecedora de muertos, influyeron decisivamente en el rearmado geopolítico del mundo.

    En distintas oportunidades, desde este mismo espacio, hemos analizado el rol de los grandes medios de comunicación y sus actuales potencialidades, capaces de falsear la realidad histórica, participar de operaciones concertadas, legitimar guerras y gigantescas masacres, desestabilizar gobiernos y aupar candidatos, entre otros ejemplos recientes ocurridos en todo el mundo.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    El mundo está en guerra, no guerra de religiones, es una guerra de intereses, por los recursos naturales, guerra por el dominio de los pueblos. Alguno puede pensar que estoy hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones queremos la paz. La guerra la quieren otros. ¿Entendido? (Papa Francisco)

     

    Por Eduardo Luis Aguirre
     
    Como ocurrió siempre, y se hizo más visible desde el 11 de septiembre de 2001, los atentados terroristas terminaron contribuyendo a una profundización de la fascistización de las relaciones internacionales. A la consolidación de un estado de excepción en todo el mundo.

    El capitalismo en su fase neoliberal presenta numerosas particularidades que ya hemos analizado pormenorizadamente en presentaciones anteriores. Quizás una de las singularidades más violentas de la nueva cultura conservadora surja del programa del denominado “Nuevo Realismo de Derecha” norteamericano, que alcanzara gran auge no solamente en el país más poderoso de la tierra, sino también en otras regiones del mundo, incluso en países de la periferia, como es el caso de América Latina.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Hoy es innegable la hegemonía de los derechos humanos como lenguaje de la dignidad humana. Sin embargo, esta hegemonía debe convivir con una realidad alarmante. La gran mayoría de la población mundial no es sujeto de derechos humanos, sino el objeto de los discursos de derechos humanos. Por tanto, hay que comenzar por preguntarse si los derechos humanos son eficaces para la lucha de los excluidos, los explotados y los discriminados, o si, por el contrario, la hacen más difícil. En otras palabras, ¿la hegemonía de la que goza hoy el discurso de los derechos humanos es el resultado de una victoria histórica o, por el contrario, de una derrota histórica?” (1)

     

    Por Andrés Antillano (*)


    ¿Cuáles han sido las respuestas penales del gobierno bolivariano? ¿Existe alguna relación entre la naturaleza de un proyecto político y el uso del castigo? En este trabajo nos proponemos aproximarnos a la naturaleza y mutaciones tanto del discurso como de las políticas punitivas del chavismo.

    Una de las problemáticas más sensibles del saber criminológico lo constituye su imposibilidad histórica de superar el marco de la epistemología eurocéntrica o americanocéntrica. Aunque parezca una cuestión lateral, la colonización en materia de contenido criminológico acompañó el proceso totalizante de cooptación cultural de la conquista, y ese sesgo colonial no ha podido ser conmovido por la academia, después de más de tres décadas ininterrumpida de vigencia democrática.

     

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Este artículo intenta recuperar una investigación del profesor mexicano Fernando Tenorio Tagle y se propone problematizar las remanidas retóricas y las  interminables cruzadas contra la “impunidad”, todas ellas  inexorablemente infructuosas, resultado éste que, por supuesto, los estados policiales conocen perfectamente de antemano.