• No se puede encarcelar a Voltaire

    No se puede encarcelar a Voltaire

    Por Eduardo Luis Aguirre


    En la convulsionada Francia de los años sesenta, Jean Paul Sartre fue un protagonista central de las protestas estudiantiles y obreras que se reproducían y crecían en un revulsivo social sin precedentes. En todo el mundo, el filósofo era conocido por su multifacética producción intelectual, pero también por su férrea  toma de posición en la guerra de Argelia, por los viajes que hizo a Cuba a pocos años de haberse producido la Revolución, a la siempre atractiva Unión Soviética de esa época, a la fascinante Yugoslavia de Tito, epicentro de la fundación de los países No Alineados.

  • El “aceleracionismo”: un nuevo debate en la izquierda

    El “aceleracionismo”: un nuevo debate en la izquierda
    Por Jorge Alemán (*)

     

    Según una serie de intelectuales de origen británico, al menos en su gran mayoría, el capitalismo en su etapa algorítmica  y  megaconectada financieramente ha producido un colapso antropológico donde los relatos simbólicos de la izquierda son anacrónicos. Carecen de una operatividad real y son el mero testimonio del peso de un legado que ya no nos dice nada del futuro. En esta perspectiva, la izquierda y los distintos relatos emnacipatorios como los movimientos nacionales y populares estarían anclados en un apego melancólico al pasado. De distintos modos, es lo que se deduce del “Manifiesto Aceleracionista”.

  • Extraños a la comunidad

    Extraños a la comunidad
    Por Eduardo Luis Aguirre

    Los embates contra los distintos, la privación de derechos de los más vulnerables, la persecución política, el racismo, las lógicas de aniquilamiento, las violaciones a los derechos y garantías constitucionales que asedian a los ciudadanos que habitan la región (y buena parte del mundo occidental) no son un invento de última generación. No configuran una parte del acervo cultural de las nuevas derechas violentas del neoliberalismo del siglo XXI, ni implican un arrebato creativo que se cierne sobre los sufridos pueblos del mundo.

    “Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación” (Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 7).  “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social” (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 2.1)

    Por Eduardo Luis Aguirre

     

     

     

    “Esta nueva cultura de la incertidumbre refleja, en definitiva, un mayor reconocimiento social de las limitaciones humanas en relación a la comprensión y anticipación de situaciones que representan un alto grado de complejidad, situaciones que se resisten en gran medida a su encasillamiento dentro de estructuras cognitivas-institucionales que buscan su control”[1]

    Desde el Ministerio Público de la Defensa de La Pampa, en línea con nuestro compromiso asumido con los DDHH y nuestra militancia por el respeto a las garantías de las personsas usuarias de los servicios de Salud Mental de todo el país, manifestamos nuestra preocupación y alerta ante los posibles avances del proyecto de decreto reglamentario de la Ley Nacional de Salud Mental nº 26.657 (Expte Min. Sal.120020000024933166) que vendría a deregoar al Decreto N. 603/13, y que contradice los principios de la mencionada legislación vigente.

    El hombre, digno, relata su calvario.
    Detalla la barbarie de la sinrazón criminal y absurda.

    Se denomina “genocidio reorganizador” a aquella práctica social que recurre al exterminio sistemático de un “otro” previamente construido (y desvalorado) al que se decide aniquilar para reorganizar una determinada sociedad en base a la cosmovisión de los perpetradores.

    Entre tanta prédica fascistizante, que no casualmente recrudece en esta época  en las redes sociales, circula una consigna que, aunque no reciente, igualmente despierta la atención de los lectores interesados.

    La noción de castigo se ha vuelto indudablemente polisémica en el tercer milenio. Si bien es posible establecer analogías conceptuales en las lógicas legitimantes que respecto del mismo se acuñan desde la más remota antigüedad, nunca como ahora el castigo ha derivado en un fetiche disciplinar aceptado en claves diversas,  que en todos los casos cancela cualquier tipo de cuestionamiento a una práctica violenta a la que se le adjudica “ontología" propia.

    La sangrienta represión desatada contra comuneros mapuches en Chubut obliga a reanalizar la relación jurídicamente saldada, según la cual el Estado Constitucional de Derecho debe “reconocer”  los distintos grupos culturales que (pre) existen en su territorio y debe comprender las distintas intuiciones, percepciones y perspectivas del mundo que cada uno de esos agregados posee.

    Es preferible saber a dónde ir y no cómo, que cómo ir y no adónde

    Todo parece indicar que –como lo han venido haciendo sus mentores hasta ahora- los evaluadores del sistema penal en la Provincia de La Pampa arrimarán sus conclusiones haciendo fuerte hincapié en las denominadas “reformas de segunda generación” creadas en el marco del ya no tan “nuevo” paradigma de gestión pública (New Public Management), variante cosmética del Consenso de Washington y sus duras políticas neoliberales de reconversión del Estado.

    “Tenemos el desafío de bajar la invisibilidad social porque no todos los seres humanos son tratados como personas. Es necesario contar con funcionarios profesionales y tener los instrumentos para llenar de defensores públicos a toda América Latina, América del Norte y porqué no, todo el mundo” (Haman Tabosa de Moraes, Defensor Público General Federativa de la República Federativa del Brasil).

    Prácticamente desde que asumió su función, en el año 2012, el titular de la Defensa Pública santafesina, Gabiel Ganón, fue objeto de una persecución sistemática por parte de diversas agencias estatales y poderes fácticos determinados que observaron la labor del funcionario como una amenaza para el establishment local.

    Por Nora Merlín

    Ni una menos
    Una decisión colectiva expresada por la consigna "Ni una menos" está poniendo en cuestión algunos "patrones" naturalizados que funcionaban como pilares organizadores de la cultura: mandatos machistas, violentos y en su forma extrema femicidios.

    En la Argentina asistimos a un cambio de época que excede largamente los matices insustanciales de la mera transición de un gobierno a otro. Abarca, en su  imperceptible profundidad, la renovada disputa por la cultura, por la construcción de nuevas subjetividades, por la configuración de un nuevo sentido común, de una cosmovisión del mundo y de las relaciones intersubjetivas en su conjunto.

    "La barbarie no existe, pero si existe, nosotros somos más bárbaros que los indios. El universalismo cristiano se conjuga aquí con la valoración positiva del buen salvaje" (Todorov,Tzvetan: El miedo a los bárbaros, Ed. Galaxia Gutemberg, 2014, p.38)

    El concepto de Relaciones Internacionales, fundamental para comprender los comunes denominadores entre control global y derecho, se ha vuelto particularmente polisémico durante la modernidad tardía.


    por Aitor Álvarez Fernández (*)




    Se pretende explicar a qué se debe el continuo incremento de neurocientíficos en el tratamiento de cuestiones psicológicas y delimitar la Psicología frente a las «Neurociencias». 

    En la Argentina, pese a que la Ley de Salud Mental Nº 26657 tiene más de un lustro de vigencia, se calcula que más de 22.000 personas siguen privadas de libertad en establecimientos monovalentes, la mayoría de ellos en condiciones de flagrante violación de sus Derechos Humanos fundamentales.