• El aburrimiento en tiempos de pandemia

    El aburrimiento en tiempos de pandemia
    Por Eduardo Luis Aguirre y María Liliana Ottaviano.

    Como intentamos expresar a través de distintas entregas, existen múltiples dimensiones, una infinita cantidad de lugares, miradas y perspectivas desde la que puede ser analizada la pandemia y su incidencia social, presente y futura.

    En ese marco, queremos destacar un significante que se repite, se entremezcla, se tramita y circula como una suerte de estado natural sobrevenido durante los días de cuarentena. El aburrimiento, el tedio que se deriva o sobreviene como consecuencia del encierro prolongado.
  • Extraños a la comunidad

    Extraños a la comunidad
    Por María Liliana Ottaviano y Eduardo Luis Aguirre

    Hace pocos días ensayábamos una reflexión sobre lo que podría sobrevenir en nuestro país una vez que se superara la preocupante incidencia del coronavirus. En ese artículo (“El día después”) nos planteábamos la necesidad de fortalecer lo Común, lo solidario, lo colectivo frente a lo grave. Imaginábamos, en algunos de sus párrafos, un ensanchamiento y a la vez una recuperación del concepto ancestral de comunidad, de la democratización de un sentí/pensar amoroso fortalecido en la adversidad, y nos representábamos a esta última como un combustible capaz de hermanarnos, quizás definitivamente, en nuestra condición humana y nuestra convivencia futura. Una esperanzada pulsión de vida atravesaba algunos de esos tramos.

  • El día después

    El día después
    Por Eduardo Luis Aguirre y María Liliana Ottaviano

    Día llegará en que Argentina y el mundo habrán de superar el asedio pandémico. Mientras el país se prepara para afrontar días decisivos, la rutina de la cuarentena nos concita a pensar. En este caso, a asumir el ejercicio infrecuente de pensar en lo grave, que -para Heidegger- es justamente lo gravísimo de nuestra época (1).


    Por Boaventura de Sousa Santos**

    El futuro de la izquierda no es más difícil de predecir que cualquier otro acontecimiento social. La mejor manera de abordarlo es haciendo lo que llamo sociología de las emergencias. Consiste en prestar especial atención a algunas señales del presente para ver en ellas tendencias, embriones de lo que puede ser decisivo en el futuro.

    "Al caer la tarde el sector céntrico de la ciudad es irreconocible. La pequeña burguesía, los estudiantes, los abogados, las gentes bien vestidas, el 'público culto' que había dominado hacía pocas horas las calles desaparecen. Algunos raleados grupos 'democráticos' desde las veredas, observan perplejos el inusitado espectáculo.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Algunas retóricas, esperablemente edulcoradas y actualizadas, enmascaran detrás del concepto de las neurociencias -y la “meritocracia”- un nuevo embate del positivismo neospenceriano de matriz postmoderna.

    Herbert Spencer (imagen), vale aclararlo, fue un referente trascendental del positivismo sociológico decimonónico, que acuñaba un concepto organicista y racista de las sociedades, en las que, pontificaba, supervivirían únicamente los más aptos. Ese positivismo caló fuerte en América Latina, y muy especialmente en la Argentina, que contó con exponentes notables como José Ingenieros, José Peco, Juan B. Justo y otros cultores que influyeron decisivamente en la articulación de un discurso causalista y determinista cuya hegemonía se extendió durante décadas (1).

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Somos indios, españoles, negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa”, escribía Manuel Ugarte, pensador, militante, ensayista y uno de los principales teóricos del socialismo criollo que se opuso a las vertientes más recalcitrantes y antinacionales de la iconografía de la izquierda nordeurocéntrica en la Argentina. Ugarte permanece en el más oprobioso de los olvidos y raramente las aulas asumen su legado, que por otra parte mantiene una incólume vigencia.

    Por Guido Croxatto (*)

    El poder judicial ha afrontado desde sus albores una objeción central y que permanece todavía irresuelta: la objeción contra-mayoritaria. El caso de Brasil demuestra que no se trata solo un dilema formal.  

    Edward Prado se llama el nuevo embajador de Estados Unidos en la Argentina. En algunas fotos generosas de los periódicos argentinos, el representante sonríe junto al Ministro de Justicia local.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Los embates contra los distintos, la privación de derechos de los más vulnerables, la persecución política, el racismo, las lógicas de aniquilamiento, las violaciones a los derechos y garantías constitucionales que asedian a los ciudadanos que habitan la región (y buena parte del mundo occidental) no son un invento de última generación. No configuran una parte del acervo cultural de las nuevas derechas violentas del neoliberalismo del siglo XXI, ni implican un arrebato creativo que se cierne sobre los sufridos pueblos del mundo.

    El laudo del presidente Macri que habilita la construcción de Portezuelo del Viento reaviva los temores y reactualiza las conjeturas sobre la posibilidad (cierta) de que La Pampa –y el país- vuelvan a sufrir un gigantesco daño ambiental como consecuencia del manejo que pudiera hacerse de la obra.

    La particular manera de exhibir, mediante groseros recortes, tergiversaciones, relatos banalizados y selección maniquea de imágenes, los episodios de protesta social ocurridos recientemente en la Argentina, colocan a la gran prensa en el punto de mira de las discusiones democráticas y dificultan la comprensión  del alcance y los límites del derecho constitucional a la protesta social.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Toda tragedia humanitaria se entiende, únicamente, si se analizan las causas subyacentes, la construcción previa de subjetividades hostiles, de un sentido común conservador, de un enemigo interno o externo, de retóricas y lógicas binarias e intolerantes.

    Hay un axioma básico, que debería ser explicado a los estudiantes de abogacía en las primeras oportunidades en que asisten a clase: el derecho es política.

    La Sala "B" del Tribunal de Impugnación Penal de la Provincia de La Pampa acaba de hacer lugar en el Legajo Número 28770/1, del 28 de diciembre del año en curso, a un recurso de impugnación intentado por el Defensor Oficial de la II Circunscripción Walter Vaccaro, que se había agraviado oportunamente respecto de la violación por parte del actual Código Provincial de Faltas del principio de imparcialidad y el derecho de defensa, al reservar todavía las funciones de investigación, incorporación de pruebas y decisión en manos de un mismo juez.

    Por Lucas Crisafulli

    Supongamos que una mayoría decide quemar a una persona en la plaza pública por encontrarla responsable de tal o cual delito… ¿es esa decisión democrática porque fue tomada por una mayoría?

    Cuando la Inquisición fritaba mujeres por Europa ¿era democrática esa decisión porque lo querían las mayorías?

    Así lo expresó la Directora del Plan de Monitoreo para las Circunscripciones de Santa Rosa, General Pico y General Acha, Leticia Lorenzo, quien junto a Mauricio Duce tuvieron a su cargo ayer la presentación del informe realizado respecto del funcionamiento del nuevo sistema procesal en la justicia penal de La Pampa.

    Ser docente en una universidad  pública puede significar muchas cosas. Ninguna de ellas subalterna o accesoria. La condición docente –así  la denominaré en adelante- supone siempre una construcción colectiva compatible con epistemologías liberadoras, y una vocación irrenunciable en favor del pensamiento crítico.