Por Eduardo Luis Aguirre

Juan José Bautista Segales ganó en 2016 el "Premio Libertador al Pensamiento Crítico" con su libro “¿Qué significa pensar desde América Latina? Hacia una realidad transmodena y postoccidental” (Ed. Akal, Madrid, 2014). El filósofo boliviano es uno de los pensadores más relevantes de América y su obra, por su radical originalidad, es merecedora de un abordaje particularizado.

Por Eduardo Luis Aguirre 

Hace una década, la filósofa  Belén Altuna publicaba un artículo en el diario español El País titulado “Camus, la justicia”. El texto recrea una trama conocida aunque dramáticamente actual que podemos recrear. En El existencialismo es un humanismo, Sartre evoca que, durante la segunda guerra mundial, un alumno suyo vino a pedirle un consejo.

Por Eduardo Luis Aguirre

Siempre ha sido difícil intentar transformar la realidad. Mucho más, en esta etapa singular de la historia. Quizás porque, en primer lugar, la humanidad toda está siendo asolada por el neoliberalismo y la peste. Pero también porque todo cambio implica la trabajosa conjugación de voluntades colectivas. Un encuentro sintético, sincrético y dialéctico donde las mayorías resumen el protagonismo político y cultural, asumen a la conflictividad como un patrimonio y constituyen a pura demanda aquello que denominamos pueblo.

Pasaron varios años desde que leí “La sociedad decente”, un libro donde el filósofo israelí Avisahi Margalit ensayaba una tesis ética que hacía pie en el advenimiento de las sociedades afectadas por la irrupción del neoliberalismo. Una sociedad “decente”, señalaba Margalit, es aquella “cuyas instituciones no humillan a las personas sujetas a su autoridad, y cuyos ciudadanos no se humillan unos a otros”.
  • "" Ha aparecido claramente lo que llamamos un "deseo de estado", en la medida que el estado sea  susceptible de ser articulado a la comunidad, porque el estado como tal, como mero factor administrativo y burocrático no sirve. Lo interesante es volver a revincular algo que hace tiempo el neoliberalismo destruyó, que es el nexo entre el estado y la comunidad. Es lo que ha intentado hacer la Argentina en momentos en que hay que transformar al estado en un custodio de la comunidad, es decir, como decía Kant, hay que hacer un uso público de la razón. Es decir, demostrar que aunque las medidas disciplinarias tengan una apariencia coercitiva, se hacen en nombre del bien común" (Jorge Alemán)
Por Eduardo Luis Aguirre

Si el racionalismo, el idealismo y la influencia cartesiana y hegeliana modelaron el sentido común y la comprensión nordeuropea del mundo durante los siglos XVII y XVIII, y esa matriz de pensamiento fue la que dio lugar a la legitimación del colonialismo, de la colonialidad y el racismo, creo que es interesante ensayar un ejercicio retrospectivo respecto de los antagonismos que en términos mundiales se precipitaron en aquella época en el viejo continente.

 

Por Lidia Ferrari (*)

Un anciano italiano, célibe y solitario, que vivió toda su vida bajo la tutela de su autoritaria madre hoy se lamenta porque el Estado no se ocupa de viejos como él para procurarles una compañía. Esa compañía que nunca buscó por sí mismo sería tarea exigible al Estado.

Por Ignacio Castro Rey (*)

«Los cristianos, como los psicoanalistas, tienen horror de lo que les fue revelado. Y con mucha razón». Jacques Lacan. Encore

Una primera cuestión. Para ser de algún modo libres habría que atreverse a ser optimistas y joviales en lo difícil, hasta en lo peor, e irónicamente pesimistas en cuanto a todas las facilidades que se nos sirven. Reservemos la empatía para el diablo. Empatía con lo nouménico y enterrado que alienta en nosotros. Antipatía y crueldad con lo fenoménico que nos encadena.